Mono en peligro de extinción reaparece en Río de Janeiro


El ejemplar de esta especie de mono, también llamado como tití leoncito y que en Brasil se le conoce como «Mico León Dorado», por el color rojo y dorado de su pelo, fue visto en una reserva de investigaciones de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) en Río de Janeiro, informó esta institución estatal de investigación científica en un comunicado.

Río de Janeiro, Brasil, 10 de mayo de 2017 (D58).- Un ejemplar del tamarino león dorado, especie en peligro de extinción y entre las más emblemáticas de Brasil, fue avistado este año en un parque del área metropolitana de Río de Janeiro tras un siglo de ausencia, informaron fuentes oficiales.

El mono fue fotografiado en la Estación Biológica de Fiocruz por los biólogos Iuri Veríssimo y Monique Madeiros, responsables del inventario de fauna en esta reserva científica ubicada dentro del Parque Estatal de Pedra Branca, considerado como el mayor bosque urbano de América y ubicado en la zona oeste de Río de Janeiro.
«El próximo paso es descubrir el origen del animal: si es un sobreviviente de una población local o si fue traído de otra región y liberado en el parque», agrega el comunicado de Fiocruz.

El tamarino león dorado es una especie endémica y exclusiva del Bosque Atlántico, el ecosistema que bordeaba todo el litoral Atlántico brasileño y del que quedan pocas reservas, y su población estaba prácticamente reducida al estado de Río de Janeiro.

El mono es tan emblemático que su figura estampa el billete de 20 reales, la moneda brasileña, y fue uno de los candidatos a ser la mascota de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

El tamarino león dorado fue descrito por los primeros naturistas europeos que visitaron el estado de Río de Janeiro en el siglo XVI y los registros indican que era común encontrarlo en todo el litoral del estado de Río de Janeiro hasta el siglo XIX.

Pero la especie se fue extinguiendo y dejó de ser vista en Río de Janeiro y sus alrededores hace 100 años. En la década de 1940 había poblaciones sobrevivientes en los municipios de Araruama y Maricá, pero después su hábitat quedó limitada a una pequeña región en la cuenca del río Sao Joao.

En la década de 1960, cuando tan sólo había registro de 200 ejemplares sobrevivientes, Brasil inició varias campañas para intentar salvarlo de la extinción.

Redacción: Agencias
Edición: Carreño, Reina
Fotos: Google

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