Te traemos cuatro ejercicios de vocalización

La voz humana es considerada como un instrumento y puede desarrollarse al igual que se estudia piano o guitarra, tanto si eres una gran conversadora como si hablas poco. Hoy te traemos unos ejercicios de vocalización simples y que puedes realizar en casa, al manejar o frente al espejo.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 10 de julio de 2017 (D58).- El aparato buco-faringe-laríngeo es uno de los más delicados del cuerpo humano y la razón es que puede ser afectado por virus gripales, hasta por trastornos como frenillos.

Acontinuación te dejamos cuatro ejercicios de vocalización:

Inhala y exhala

Todo comienza por una buena respiración. Ésta es clave no solo para oxigenar los pulmones, también para entrenar las cuerdas vocales y, así, proyectar la voz.

Es importante que crees tu propia secuencia y varía entre las respiraciones profundas, tamango aire por la nariz y expulsándolo por la boca, y las diafragmáticas.

Otra técnica es retener por lapsos de 20 a 30 segundos y luego soltar el aire.

Escalas

Comienza con la popular Do, Re, Mi, Fa, Sol o el La, La, La, La, como si fuera un susurro y ve aumentando progresivamente.

Lo esencial es la repetición controlada, es decir, midiendo el volumen.

Trabalenguas

Un ejercicio fantástico para niños, jóvenes y adultos.

La alternancia entre vocales y consonantes entrenará cuerdas vocales, lengua y atención, eso sin mencionar que son muy divertidos.

Verás que al poco tiempo pronunciarás cada sílaba como es debido, respetarás las s, c y z, y tendrás una excelente dicción.

Un ejemplo: «Cómo quieres que te quiera si al que quiero que me quiera no me quiere como quiero que me quiera».

Lecturas cortas

Así como la imagen personal es una carta de presentación, el comunicarte clara y asertivamente con los demás es un paso que no debes obviar. Por eso, otro de los ejercicios de vocalización tradicionales se basa solo en leer en voz alta fragmentos cortos de textos.

Poemas, artículos, listas y noticias tienen varias cosas en común: signos de puntuación, sílabas tónicas y ritmo.

Frente al espejo, endereza la línea de cuello-mentón y lee. Reconoce mentalmente las comas o puntos antes de pausar tu discurso y enfócate en cada línea.

Después, retrocede un par de pasos y repite hasta que te sientas segura desde el otro lado de la habitación.

Dedícale a estos ejercicios unos 20 minutos, tres veces por semanas, y verás los resultados rápidos.

Redacción y fuente: María Gabriela Cartaya / Equipo Eme
Edición: Vera, Raquel
Fotos: Google

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