«Parque Jurásico» no se equivocaba: había dinosaurios gigantes antes del Cretácico

Las dos huellas halladas en Lesoto

Un equipo internacional de paleontólogos ha encontrado huellas de una criatura que vivió en el actual África meridional hace unos 200 millones de años. Se trata de Kayentapus Ambrokholohali, una nueva especie presentada recientemente en PLOS ONE y que está representada por un dinosaurio de nueve metros de altura que pertenecía al temible grupo del Tyrannosaurus Rex: el de los megaterópodos, criaturas inmensas que se alimentaban de carne y que caminaban sobre dos patas. Por eso también se les conoce como «megacarnívoros».

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 26 de octubre de 2017 (D58).- La nueva especie ha sido descubierta gracias al trabajo de un equipo de científicos de la Universidad de Mánchester (Reino Unido), de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y de San Pablo (Brasil) alrededor de unas de las mayores huellas descubiertas en África.

Recuerdan mucho a las de un ave actual pero con un tamaño gigantesco. Están formadas por tres dedos y miden unos 57 centímetros de largo y 50 de ancho. Según los cálculos de los paleontólogos, pertenecían a un animal de nueve metros de alto y 12 de largo, como cuatro leones actuales.

«Este último descubrimiento es muy interesante porque arroja nueva luz sobre un tipo de carnívoro que rugió en lo que ahora es el Sur de África», ha dicho en un comunicado Fabien Knoll, investigador de la Universidad de Mánchester. «Además, esta es la primera prueba de la presencia de un animal tan grande en un paisaje dominado por varios herbívoros, omnívoros y dinosaurios carnívoros mucho más pequeños. Realmente debió estar en la cima de la cadena alimentaria».

Los investigadores están convencidos de que las huellas se remontan al Jurásico temprano, en una era en que la mayoría de los terópodos eran mucho más pequeños que Kayentapus Ambrokholohali: de hecho, apenas solían medir entre tres y cinco metros de largo. Pero ya al final del Jurásico y al comienzo del Cretácico, hace unos 145 millones de años, aparecieron los grandes terópodos, como el famoso Tyrannosaurus Rex.

El nombre del dinosaurio (Kayentapus Ambrokholohali) fue elegido en honor al profesor Ambrose de la Universidad Nacional de Lesoto (un erudito de este pequeño país africano) y en referencia a su gran tamaño en el idioma de Lesoto (el sesotho).

«Este descubrimiento marca la primera aparición de un carnívoro muy grande a comienzos del Jurásico en Gondwana (el gran continente que después se fragmentó y dio lugar a África y a otra masas de tierra). Esto convierte al hallazgo en algo significativo», ha dicho Lara Sciscio, investigadora en la Universidad de Ciudad del Cabo y coautora del estudio.

De hecho, según añadió, «solo hay un ejemplo comparable en edad con unas huellas de ese tamaño, pero este fue encontrado en Polonia». De esta forma, el filme «Parque Jurásico», que presentaba animales gigantes en una época en la que se creía que no tenía ese tamaño.

Las huellas fueron encontradas en la antigua superficie de un lago, (en lo que se suele conocer como paleosuperficie), en el distrito de Maseru (Lesoto). Alrededor de las huellas se encontraron restos de grietas de desecación y marcas de corrientes que indican la pretérita presencia de agua.

Tal como ha concluido Knoll, si hasta ahora se habían encontrado huellas de terópodos del Jurásico al sur de África, incluyendo huellas y hasta marcas de las colas y los cuerpos, ahora también tienen evidencias de la presencia de los más grandes: los megacarnívoros.

Redacción con fuente: ABC.ES | Plos One
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: Fabien Knoll / L. Sciscio

 

Comparación del tamaño del dinosaurio con el de un humano

 

Fabien Knoll posa junto a las huellas de dinosaurio halladas en Lesoto.

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