Las nuevas tecnologías para monitorear a los ciudadanos se exhiben en China

Una empresa de inteligencia artificial promocionó un robot que podría ayudar a los doctores con los diagnósticos. Una empresa emergente mostró un dron diseñado para llevar a un pasajero con velocidades de hasta 95 kilómetros por hora. Y, en una prueba digna tanto de asombro como de preocupación, una empresa china de reconocimiento facial enseñó cómo su tecnología podía identificar y describir a las personas con rapidez.

Wuzhen, China, 13 de diciembre de 2017 (D58).- Si cabía alguna duda respecto a la destreza tecnológica de China, las presentaciones que se realizaron en la conferencia sobre tecnología más grande del país a principios de diciembre deberían despejarla.

El evento alguna vez fue el escenario donde se reunían los ejecutivos locales del medio tecnológico con los líderes de países en vía de desarrollo. Este año, atrajo a altos ejecutivos estadounidenses como Tim Cook de Apple y Sundar Pichai de Google, así como a ejecutivos de gigantes chinos como Jack Ma de Alibaba.

Sin embargo, todos los avances que se exhibieron en la Conferencia Mundial de Internet, evento que se celebró en la pintoresca ciudad de Wuzhen, en el este de China, también ofrecieron razones para preocuparse.

La tecnología que permite la existencia de un Estado totalmente tecnopoliciaco estaba a la mano: bastaba echar un vistazo a la manera en que los nuevos avances pueden usarse para monitorear a los ciudadanos por medio de la inteligencia artificial y el reconocimiento facial, y a la gran aceptación que su uso ha tenido en el país.

El monitoreo era evidente tanto en el diseño del evento, el cual terminó el pasado 5 de diciembre, como en la tecnología que se exhibió. Había rigurosos puntos de control en los que se utilizaba el reconocimiento facial; policías chinos patrullaban armados, y, en los rincones oscuros de los muros blancos del salón de la convención, brillaban las luces rojas de las cámaras de circuito cerrado.

Redacción con fuente: Paul Mozur / The New York Times
Edición: Arismendi, Luis
Gráficas: cortesía The New York Times

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