Veruzhka Ramírez perseverante sin barreras

Venezuela la apodó como «La Cenicienta de la Belleza». En el año 1997, su historia de vida impactó en el mundo de la belleza y logró crear un cambio necesario para la industria televisiva: romper las barreras que limitaban a las venezolanas que sueñan con ser Miss Venezuela. Su destino ya estaba escrito: en su niñez, tendría que pasar calamidades, para poder ver la gloria de Dios en su vida. Su madre la abandonó cuando tenía nueve años y su padre no la reconoció.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 05 de febrero de 2018 (D58).- Muchas puertas, de los hogares tachirenses, tuvo que tocar para poder comer y subsistir; limpiaba, lavaba y planchaba en las casas de familias.

Las limitaciones económicas y la falta de apoyo no fueron impedimentos para ella alcanzar su sueño de superarse y convertirse en «Miss Venezuela», nativa del estado Táchira. Ser la representante de Venezuela significó un gran reto para ella; desconocía las normas de protocolo y los modales que debía tener una Miss.

Veruzhka Ramírez —luego de obtener el puesto de primera finalista, en el Miss Universo, —conquistó las más afamadas firmas y pasarelas internacionales. Su rostro protagonizó las portadas de las revistas: Playboy, ¡Hola!, Living Sevilla, Ocean Drive, Sambil, entre otras publicaciones, dentro y fuera del país. Desde ese entonces, su vida dio un cambio drástico.

La vida le ha enseñado a Veruzhka convertir los sinsabores en una filosofía de vida. Pese a los éxitos que llegaron a su vida, sus banderas han sido la humildad, la sencillez y la solidaridad. Las oportunidades, para ella, deben ser brindadas las veces que sean necesarias. Perdonar era necesario para su bienestar.

Luego de varios años, se reencontró con su madre —Marlene Ramírez— a quien perdonó por haberla desamparado desde su infancia. Actualmente, tiene un motivo más de alegría: su hija Sofía y su esposo Óscar Faría. Hoy día, a través de sus redes sociales, comparte videos y reflexiones de optimismo que la han convertido en una fuente de inspiración para sus seguidores, quienes les piden consejos para mejorar sus vidas.

Entrevistar a Veruzhka Ramírez resultó ser un placer; ha sido un estímulo para seguir con tenacidad en este medio, donde los altos y bajos hay que enfrentarlos con valentía y humildad. Al terminar la entrevista, entendí que «El que está seguro de lo que es y del talento que tiene, no puede tener temor».

La mayoría te conoce como la Miss Venezuela 1997, «La Cenicienta de la Belleza», la modelo y la coach. Hablemos de Veruzhka Tatiana Ramírez.

¿Quién es Veruzhka Tatiana Ramírez, fuera de las pasarelas, los escenarios y las redes sociales?

Como tú lo dices, Soy Veruzhka Tatiana Ramírez: mujer, madre, amiga, esposa y ama de casa, quien cumple con las obligaciones diarias y con la enseñanza de su hija.

Ser coach es ser un instrumento de motivación para otras personas. Si estuvieses pasando por un mal momento en tu vida,

¿Cómo lograrías motivar a los demás?

Todos tenemos días buenos y otros no tanto. Trato de ponerle color y siempre una palabra positiva ante la adversidad. Mientras tengamos salud, no existen imposibles, siempre teniendo presente que todo tiene solución.

¿Prefieres inspirar o ser inspirada?

Cuando tienes la capacidad de aportar cosas positivas a los demás, es gratificante inspirar. Cuando inspiras, te conviertes en un guía, donde tienes que dar ejemplo de tenacidad y fuerza, porque nunca sabes a quién inspiras para que siga adelante. Tenemos el potencial para hacer cosas increíbles y ver aquello que resulta invisible para los demás, me gustan las dos.

Como coach, ¿Qué herramientas les facilitas a aquellas personas que te piden consejos para superar los obstáculos y alcanzar sus metas?

Mis seguidores piensan que jamás les voy a contestar, por lo contrario, les ofrezco las llaves mágicas: la humildad, la amistad y la paciencia para compartir sus testimonios de vida, dando una palabra positiva y coherente para que sigan adelante.

A través de las redes sociales, tus seguidores comentan lo bien que te ves después de haber transcurrido dos décadas de tu participación en el Miss Universo.

¿Qué haces para mantenerte así? ¿Te has hecho alguna cirugía plástica?

Hasta los momentos, no he vuelto a hacerme ninguna cirugía. Soy muy gallina para todo lo que produzca dolor, prefiero dar a luz. Trato de cuidarme tomando abundante agua y comiendo sano. La otra ventaja es que no bebo alcohol ni fumo, y eso ayuda mucho con la piel, sonriéndole al mundo para que el mundo me sonría.

¿Aún realizas proyectos relacionados con el mundo del modelaje?

Hago algunas presentaciones muy puntuales y proyectos que no me quiten mucho tiempo, para poder compartir con mi familia.

¿Incluyes en tus proyectos ser presentadora de televisión más adelante?

Por los momentos, no. Estoy feliz en mi hogar, con mi esposo e hija.

Durante un tiempo, te ausentaste de las pantallas de televisión y de las pasarelas. Luego salieron a relucir unas noticias que daban a conocer la celebración de tu matrimonio.

¿A qué te dedicaste durante esa ausencia en el medio artístico, y por qué mantener en secreto la noticia de que te ibas a casar?

Bueno, nunca estuve ausente. Seguí realizando mis conferencias­ –Camino al Éxito– por toda Venezuela. Aprendí que en el medio artístico, las personas ni son moda, ni son trofeos, como para andar exhibiéndolos, porque se tiene que estar muy segura de con quién vas a compartir tu vida. Para mí, también fue un secreto, me enteré el mismo día que me iba a casar, ja,ja,ja.

La mayoría de las figuras públicas evitan formar una familia cuando han alcanzado el éxito que esperaban en su carrera artística, por temor a perder el interés en su público o por creer que muchas puertas se cerrarán.

¿Alguna vez sentiste este temor?

Quien está seguro de lo que es y del talento que tiene, no puede tener temor. Mi gran sueño era mi estabilidad emocional, sentimental –más allá del medio artístico–, tener mi propia familia y consolidar mi hogar.

Háblanos de tu hija Sofía.

Mi Sofía es el ser más extraordinario. Es única e inocente, arrolladora, muy selectiva y brillante –mi gran maestra–. En resumidas palabras, es la niña que llena nuestras vidas de alegría y sonrisas, con sus travesuras y ocurrencias.

¿Te gustaría verla participar en un certamen de belleza?

Por ahora, no. Cuando crezca, que sea ella misma quien decida lo qué quiere y cómo. Mientras tanto, estará llena de amor, valores y de respeto hacia los demás.

Las redes sociales son un arma de doble filo. Hemos visto fotos de tu hija, de tu esposo y de ustedes compartiendo junto con una persona vinculada al Gobierno venezolano. Muchos de tus seguidores, de Instagram, hace unos meses atrás, arremetieron en contra de tu familia; de hecho, diversos medios de comunicación aseguraban que un grupo de venezolanos, en Estados Unidos, protestó frente de tu casa.

¿Qué tienes que decirles a esas personas que te señalan –sin conocimiento de tu realidad– de pertenecer a un determinado partido político?

No soy juez, ni soy verdugo. No tengo preferencia por nada ni por nadie, porque la vida me enseñó a no infundir odio, así me lo pidan. Siempre digo que el que no sabe es como el que no ve, y el viento sigue soplando, llevándose todo lo malo. El tiempo es sabio y coloca cada cosa en su lugar.

¿Has pensado en dejar de usar las redes sociales por esa situación?

Jamás. El que no la debe, no la teme. Siempre estaré presente.

¿Cómo haces para que no te afecten los comentarios negativos y cómo le sacas provecho a los mensajes positivos?

Cuando desde pequeña has vivido un camino de sinsabores, aprendes a transformar lo negativo en positivo, desde una perspectiva más hacia el entendimiento del comportamiento de las personas y sus carencias. En la vida, no hay nada que no te permita avanzar –es tu decisión–. Lo positivo es una retroalimentación de tu ser.

«Todos merecemos una oportunidad» es la frase que repites constantemente. ¿Qué experiencia de tu vida hizo que le dieras ese valor de importancia a dicha frase?

Todos tenemos una historia que contar, un don y un talento. Debemos tener la oportunidad y la capacidad de demostrar quiénes somos –sin discriminar, sin desplazar y sin que nos falten el respeto–, de allí viene mi frase. Lo importante es que las personas aprendan que las etiquetas solo son para las ropas y los accesorios, no para las personas.

¿Cómo te gustaría que te recordaran?

Como una mujer fuerte, guerrera y brillante.

¿Qué mensaje le das a Venezuela, el país que te vio nacer?

Venezuela –tierra de grandes luchadores– no pierdas la fe ni la fuerza. Tienes mucho que dar a tus hijos, porque la esperanza se levanta, como un ave fénix, de las cenizas y de los sueños rotos. Todo lo malo pasará. Hay que aprender del ayer y vivir para hoy. ¡No te rindas! Los mejores comienzos vienen de los peores finales.

¿Cuáles son tus planes –profesionales y personales– para este nuevo año 2018?

Ser madre nuevamente y otra sorpresa que ayudará a muchos a seguir adelante, con pie firme ante sus sueños y metas.

Veruzhka Ramírez en pocas palabras…

Nunca dejaría mi hogar sin… Amor.
Mis herramientas básicas de belleza son… Levantarme todos los días con una gran sonrisa.
Dios es… La fuerza.
Si mis días tuvieran una hora extra… Dormiría más (risas).
Si pudiera recorrer el mundo en un día… Iría a Egipto.
Mi plato favorito de Venezuela es… «La Reina Pepiada».
Mi familia es… Mi gran tesoro.
Mi mayor arrepentimiento… Ninguno.
Mi mayor satisfacción… Mi hija.

Redacción: Geraldine González / @Itsgeraldinegonzalez
Edición: Villasmil, Henry / @villasmilhfoto
Fotografía: cortesía

 

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