Cisterna Basílica, un palacio subterráneo en Estambul (Yerebatan)

La Cisterna Basílica es un tesoro oculto que ver en una visita a Estambul. Y es que no está precisamente a simple vista: es un imponente tesoro y obra de ingeniería de 1.500 años de antigüedad que se parece a un palacio subterráneo.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 21 de noviembre de 2019 (Noticias D58).- Esta enorme cisterna está pensada y fue diseñada de modo tal que su aspecto la hace similar a un palacio.

¿Qué es la Cisterna Basílica?

Se trata de un depósito de agua construido en la época bizantina. Pero no precisamente de un simple pozo excavado. Para sostener un depósito de agua capaz de abastecer parte del consumo de una de las ciudades más grandes del mundo por entonces, había que pensar en una estructura compleja, además de resistente.

Eso es lo que te deslumbra al visitar la Cisterna Basílica. En esta ciudad capital imperial, todo se pensaba y se hacía en grande.

La curiosidad es que para sostener la estructura de la cisterna se utilizaron cantidad de columnas. Y muchas de estas columnas se «reciclaron» y extrajeron de antiguos templos de cultos paganos, que quedaron en desuso con la implantación de cristianismo.

Así, hermosas columnas decoradas que se extraían de templos abandonados se utilizaron para sostener la estructura de esta cisterna capaz de resistir por siglos.

La Cisterna Basílica es la más grande de 60 depósitos de agua que se hicieron en total en la época bizantina. La función de todas ellas era acumular el agua de lluvia que llegaba a través de un acueducto (como resguardo ante cualquier inconveniente por falta de agua).

¿Por qué asombra tanto la Cisterna Basílica?

Porque se trata nada menos que de una estructura que difícil imaginar la proeza en términos de diseño y funcionalidad de avanzada que debió suponer en su tiempo (hace 1.500 años). Un diseño con 98 columnas capaz de almacenar 100.000 toneladas de agua es algo que se dice pronto. Pero fue una obra que aún hoy sigue impresionando.

Si a ello sumamos la belleza ornamental de sus columnas, pasillos y perspectivas, creo que es fácil imaginar por qué es uno de los sitios históricos que más recomiendo ver en Estambul.

Breve historia de la Cisterna Basílica.

Es de imaginar que en esa época el agua era un bien más que preciado e indispensable para sostener la vida de una gran ciudad como lo era Constantinopla. Pero además no solo se trataba de tener reservas de agua para tiempos de seguía, sino además para momentos en los que la ciudad podía sufrir un asedio.

La Cisterna se construye en los años 527 a 565 durante el reinado del emperador Justiniano (por lo que cuenta con casi 1.500 años).

Dimensiones

Este enorme espacio que hoy podemos caminar por dentro, no estuvo más que oscuro y lleno de agua durante siglos. Es una estructura de 140 metros de largo y 70 de ancho, y lo que más impresiona en su interior es su bosque de columnas de 9 metros de altura cada una.

Cómo es la visita.

Luego de pagar el boleto, ingresamos por una escalinata de 52 escalones para descender hasta la cisterna. Lo que se recorrer es el interior de la cisterna a través de unas pasarelas por sobre el nivel del agua (que normalmente es muy bajo, ya que solo se utiliza actualmente con fines turísticos).

El efecto del agua, la luminosidad leve (parte de la ambientación), los reflejos y ese bosque de columnas hacen que nuestro recorrido sea en cierto modo encantador.

Redacción. con fuente: web
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: cortesía Matías Callone

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