SaludTecnología

Venezolano creó un dron de carga refrigerada para transportar medicinas

José Alejandro Otero, de 22 años de edad, señaló que el uso del dron se puede extender para el transporte de otros elementos usados en clínicas y hospitales. Señaló que este prototipo de dron refrigerado tiene un alcance de entre 500 y 700 metros y puede soportar hasta dos kilos. Otero huyó de Venezuela por la crisis económica y la delincuencia del país

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 06 de mayo de 2020 (ND58).-  José Alejandro Otero, un joven venezolano de 22 años de edad, estudiante de séptimo semestre de negocios internacionales en la universidad del Norte en Barranquilla, en Colombia, creó un dron para transportar medicinas a personas que estén aisladas y no puedan reclamarlos por estar contagiadas con el covid-19.

«Lo hicimos en pocos días, pusimos la casa patas pa’ arriba en plena cuarentena. Usamos tubos de PVC, Icopor, motores y componentes de drones comerciales que tenía en el taller, siempre proyectando las posibilidades de reproducirlo con materiales y capacidades que ya existan en el país, que fuera ligero y sobretodo económico, muy barato», detalló José Alejandro a la Voz de América.

Señaló que este prototipo de dron refrigerado tiene un alcance de entre 500 y 700 metros y puede soportar hasta 2 kilos. Aclaró que su uso se puede extender para el transporte de otros elementos usados en clínicas y hospitales.

«Este dron ha sido pensado como una solución tecnológica a la emergencia, por ejemplo, se puede usar para el transporte aéreo de prueba de coronavirus desde sitios de aislamiento hasta laboratorios de análisis, minimizando que el personal sanitario tenga que estar circulando por ascensores, pasillos y otras áreas del centro hospitalario», afirmó José Alejandro, que bautizó su creación con el nombre de «Scrander».

José Alejandro llegó a Bogotá huyendo de la crisis económica de su país y de la violencia en Caracas.

«Ya estaba cansado de los secuestros “express”, varias veces fui víctima, la última vez yo estaba llegando a mi casa, tipo ocho de la noche, me intercepta un carro, se bajan cinco tipos armados, me montan en su carro, me quitaron el carro en el que yo iba manejando y me retuvieron durante ocho horas. Hicieron una negociación, finalmente se pudo dar la recompensa, me sueltan e inmediatamente me dejan libre, me vine para Colombia de una, sin pensarlo más», contó.

Redacción: Molero, Luis | Fuente: La Voz de América
Edición: Villasmil, Henry
Gráfica: cortesía

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