Deportes

Una semana de Copa Africana: del color inaugural a los estadios semi vacíos y las redes en silencio

Camerún esperó con ansiedad su oportunidad de albergar la Copa Africana de Naciones, 50 años después de su última vez como anfitrión. Pero, más allá del entusiasmo notorio en las calles, los primeros días del torneo estuvieron marcados por partidos sin demasiadas emociones y escenarios casi sin espectadores. Aunque la tendencia muestra signos de cambio.

Internacionales, 15 de enero de 2022 (ND58).- En las calles de Yaundé, la Copa Africana de Naciones es omnipresente. Las banderas de los 24 participantes adornan rutas, bares y edificios, en línea con la hospitalidad de los cameruneses, que lucen orgullosos de recibir a los visitantes extranjeros.

Las obras de los estadios también ocupan un lugar importante en los carteles de la vía pública, así como la figura del todopoderoso presidente Paul Biya, de 88 años y en el cargo desde 1982.

La realización de la CAN era ansiada por los cameruneses, que habían sido anfitriones del certamen por última vez en 1972.

Una ansiedad alimentada por dos postergaciones que alargaron la espera: el país debía recibir la cita de 2019, pero esta le fue retirada por no haber cumplido a tiempo con las obras de infraestructura necesarias; aun así, se le adjudicó la de 2021, que se reprogramó para inicios de 2022 por la pandemia de la COVID-19.

Sin embargo, el entusiasmo general ha chocado con dos grandes obstáculos en la primera semana: la imagen de estadios imponentes semi vacíos y la falta de goles, ambos hechos que comienzan a mostrar indicios de torcerse.

Protocolos estrictos y precios altos, detrás de la ausencia de público

Camerún es un país apasionado por el fútbol y, sobre todo, por su selección, los «Leones Indomables». Por eso no sorprendió ver una ceremonia inaugural —de alta factura estética— con fuerte acompañamiento del público y mucho color y fervor en las tribunas.

Claro que era un día de gala, bajo la atenta mirada de Biya, del presidente de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), Patrice Motsepe; y del mandatario de la FIFA, Gianni Infantino, reprobado por buena parte de los asistentes al partido de apertura, en rechazo a los intentos del mandamás del fútbol global para cancelar la CAN 2021.

Camerún venció 2-1 a Burkina Faso en el primer juego y la fiesta fue completa. Pero un puñado de minutos después del «pitazo» final, las tribunas se vaciaron y dio paso a la postal más repetida de la primera fecha de la fase de grupos: un estadio despoblado, aun cuando las normas impuestas por la CAF permiten hasta un 80 por ciento de asistencia en los partidos de Camerún y de hasta un 60 por ciento de asistencia en los juegos de las demás selecciones.

Entre los motivos, sobresale el estricto protocolo sanitario, que exige la vacunación y una prueba negativa de COVID-19 para ingresar a los escenarios (72 horas previas si es PCR y 24 si es de antígenos). La medida choca con el escepticismo reinante entre los cameruneses, que en su mayoría se rehúsan a la inmunización: en el país, apenas un 2,5 por ciento de los ciudadanos tiene la pauta completa, según las últimas cifras oficiales conocidas.

El contraste se da con las llamadas «fan zones» habilitadas en las ciudades para la reunión de los fanáticos. Estos espacios, donde no rigen los protocolos, se han visto repletos de simpatizantes para observar los partidos.

Otro motivo es el precio de las entradas, que comienzan en 3.000 francos CFA (unos 4,5 euros) y se elevan hasta los 8.000 (12 euros), cifras que se elevarán en las instancias más decisivas. Se trata de valores demasiado altos para los ciudadanos de un país que tiene un salario mínimo de alrededor de 45.000 francos CFA (unos 68 euros).

Consciente de que la imagen de estadios vacíos perjudica el mensaje pasional y de unión construido por el Gobierno, las autoridades nacionales han hecho varios llamados para que la gente acompañe los encuentros.

Y adoptaron una medida particular: desde el lunes 17 de enero y hasta el 4 de febrero, el horario escolar se extenderá de 7:30 a 13 horas, mientras que las actividades profesionales se realizarán de 7:30 a 14. Una decisión que busca liberar a las personas para que asistan a los estadios, aunque se presume insuficiente.

Por su parte, gobiernos regionales y locales también han comenzado a implementar acciones para facilitar el transporte de las personas a los estadios. Los primeros resultados comenzaron a verse en los encuentros de la segunda fecha, que mostraron una mejor concurrencia.

La sequía de goles marcó la primera fecha del torneo

Apenas 12 tantos marcados en los primeros 12 partidos. Ese fue el saldo de la primera fecha de la fase de grupos de la CAN en Camerún, un balance pobre en comparación con otros inicios del torneo.

Al país, y pese a las presiones de los clubes europeos, llegaron los mejores jugadores africanos: el egipcio Mohamed Salah, el senegalés Sadio Mané, el argelino Riyad Mahrez, el gabonés Pierre-Emerick Aubameyang y el marfileño Sébastien Haller, entre otros.

Pero las redes no se inflaron a la altura de esas estrellas, al menos en la ronda inicial. Tampoco el nivel futbolístico de los equipos fue elevado.

Esta minicrisis puede entenderse desde varios ángulos: por un lado, es habitual que los torneos comiencen de manera lenta, mientras los equipos se adaptan al ambiente, el clima y demás.

Por otra parte, para aquellos seleccionados con mayoría de jugadores en el fútbol europeo, el tiempo de preparación previo al torneo fue muy breve, ya que las instituciones recibieron un permiso de la FIFA para liberar a sus elementos recién a partir del 3 de enero. Si a esto le sumamos que casi todas las plantillas han sufrido contagios de COVID-19 en sus filas, la puesta a punto ha sido caótica.

Pero, de nuevo, hay señales positivas para revertir la situación: en la segunda fecha, hasta el Nigeria 3-1 Sudán, se habían convertido 17 tantos en siete partidos.

En la cancha, Camerún ruge, los favoritos no deslumbran y un árbitro protagoniza un confuso episodio

En lo estrictamente deportivo, para los anfitriones el torneo marcha sobre ruedas. Camerún logró dos victorias en sus primeras presentaciones, con un sufrido 2-1 sobre Burkina Faso y una goleada 4-1 ante Etiopía.

El capitán de los «Leones Indomables», Vincent Aboubakar, marcó 4 goles y forma una dupla temible con Karl Toko-Ekambi, autor de los dos tantos restantes.

Así, las ilusiones de los locales de conseguir su sexta CAN crecen. Más aún porque los grandes favoritos aún no han mostrado credenciales: la campeona vigente y principal aspirante Argelia no pudo pasar del 0-0 ante Sierra Leona; Senegal, plagado de estrellas, aunque afectado por la COVID-19, suma cuatro puntos pero sus actuaciones son muy pobres; Egipto se estrenó con derrota, anemia ofensiva y bajo nivel de Salah.

Y equipos como Marruecos o Costa de Marfil han cumplido, pero sin brillar. En contrapartida, conjuntos como Nigeria o Gabón, que llegaron enfrascados en problemas, comenzaron a pie firme.

Pero la imagen más repetida de la primera fecha del certamen fue la de un árbitro, el zambiano Janny Sikazwe, protagonista de un confuso y controvertido episodio en la victoria 1-0 de Mali sobre Túnez.

El juez, que supo dirigir la final de la CAN 2017 y fue mundialista en Rusia 2018, dio por terminado el partido a los 85 minutos. Cuando le hicieron notar su error, reanudó el juego, pero solo para volver a finalizarlo de manera anticipada al minutos 89,50 esta vez sin dar el brazo a torcer. Sin tiempo de descuento en un partido que había tenido dos penales, una expulsión y seis ventanas de cambios.

Aunque hubo un intento de recuperar algo del tiempo, Túnez se rehusó a volver al campo de juego y eligió presentar una queja ante la CAF, la cual fue desestimada.

La explicación extraoficial sobre el episodio fue que el colegiado habría sufrido desorientación como consecuencia de un golpe de calor, una versión que no ha tenido confirmación. Mientras tanto, su continuidad en el torneo está en entredicho.

Redacción ND58 | Fuente: Federico Cué Barberena/France24/Reuters
Edición: Villasmil, Henry
Grafica: Reuters

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *