Día nacional del cine: «la cinematografía realmente es un espejo de nuestra cultura»

Día nacional del cine

El cine por excelencia es el arte de presentar y desarrollar historias por medio de sonidos e imágenes y aunque es conmemorado este día internacionalmente cada 30 de diciembre, es Venezuela el país que desde el año 1991 conmemora cada 28 de enero el día Nacional del Cine, como recordatorio de la exhibición de las primeras cintas realizadas en el país durante la época.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 28 de enero de 2020 (Noticias D58).- Pavel Cendrós, dedicado a la docencia del cine desde hace 12 años y Víctor Solís que ha consagrado 9 años de su vida al trabajo del cine formal e informal, rinden homenaje al hecho de que día a día se deje un aporte con producciones cinematográficas que alimenten la cultura del país.

Pavel Cendrós, quien desde el año 1999 produce independientemente y trabajó para empresas productoras de la ciudad de Maracaibo como Focus Visón Multimedia, e incursionó con trabajos para empresas petroleras, basando su última producción en un documental sobre una red social piloto meteorológica, que se produjo para el ministerio de ciencia y tecnología.

Pavel Cendrós
Pavel Cendrós

¿A qué se debe la conmemoración?

El cine nace en Venezuela desde que Manuel Trujillo Duran, proyecta por primera vez «Muchachas bañándose en el lago de Maracaibo» y  «El saca muela del hotel Europa» en el teatro Baralt de Maracaibo.

El cine nace en Venezuela, y desde ese momento muchas personas fueron al Teatro Baralt, catalogándose como un evento majestuoso, y con innovación tecnológica.

De esta manera, Cendrós destaca la importancia de que Maracaibo específicamente sea protagonista de este acontecimiento, en donde por primera vez se dio una proyección a nivel nacional «es un acontecimiento del siglo XIX, un acontecimiento muy importante para el mundo cinematográfico», un momento clave para empezar a transmitirse proyectos de cine como; documentales, producciones, películas cinematográficas.

Comenta a su vez, que sus primeros trabajos fueron publicados por medio del Vistavisión, «un formato alternativo de impresión fotográfica al 35mm. panorámico con Thomas Edison».

Dos épocas cinematográficas importantes

Pavel Cendrós, comprende al cine venezolano en dos épocas significativas e importantes, primeramente los años 80 y el período 2000 y 2020 «los diez primeros años del siglo XXI, porque vivimos de alguna manera en ese momento que se pudo hacer cine y con muchas películas que dieron relevancia con personajes como Román Sharvon, así como otros directores más».

La región zuliana ha sido desde los años 90 expansión en producciones, realizando por primera vez «por primera vez se realizó un largometraje llamado “Hollywood”, pero fueron años de mucha internacionalización en el cine, muchos jóvenes estudiaron cine fuera del país, gracias a la alza del barril del petróleo, siendo un aporte intelectual importante».

Agrega que los jóvenes cineastas del siglo XXI aprendieron a hacer cine de manera sistemática con un proceso educativo mientras que los años 70 lo hicieron de manera empírica. «Entonces lo importante es que en este momento el cine digital revolucione, para poder reducir costos y ganar calidad».

El cine es netamente contemporáneo

Este cinéfilo destacó el hecho de que el cine es un arte netamente contemporáneo porque nace a finales del siglo XIX y es propio del siglo XX, lo que le permite ser un arte demasiado contemporánea.

De esta manera, concurrió en que actualmente las producciones deben ser meramente de contenido con valor «verse reflejado en producciones documentales o con productos de ficción, no es ver el cine como un producto que se va a ver solamente cuando se va a estrenar, sino también saber que es un documento que queda en la historia venezolana y contemporánea además, el cine realmente es un espejo de nuestra cultura, y debe quedar en la memoria de cada uno de nosotros».

Un arte impuro venezolano

No obstante, Cendrós, parte de la perspectiva de que el cine es un arte impuro, porque depende de otras artes, no nace de un lienzo en blanco como la pintura, «hay que tomar de distintas artes para poderlo lograr, de la literatura, escritura, música, arte plástico, y todo se conjuga para sintetizas un arte impuro que es el cene, que realmente es un arte que intenta ser un lenguaje y un lenguaje que intenta ser un arte, es una expresión netamente contemporánea».

Es así como mantuvo su firmeza dentro del cine venezolano, al recordar que este es importante no sólo para Venezuela sino para el mundo, con documentalistas de cine cómo Patricio Guzmán, quien hizo una serie de documentales y que fue vista por el mundo que se llamó «La batalla de chile» destacando frases célebres cómo: «un país sin cine documental, es como una familia sin álbum de fotografías».

El cine venezolano con expansión internacional

El cine venezolano ha tenido desde sus inicios expansión internacional, con producciones como «El pez que fuma» un documental que se hizo en los años 50, siendo galardonado con el premio Cannes, «lamentablemente se llegó a conocer en el país 20 años después».

Cinéfilos de la talla de Lorenzo Viga con la producción «Desde allá», Miguel Ferrari con «Azul y no tan rosa» que gano un premio Goya, «el cine venezolano ha dado sus frutos a nivel internacional e incluso muy cerca de llegar a los premios Oscar, es importante entender que el cine venezolano tiene un imponte a nivel internacional».

Víctor Solís
Víctor Solís

Cinéfilo con visión futurista

Víctor Solís, quien ha participado en el equipo de rodaje de varios cortometrajes locales y nacionales, además de participar en talleres de cine y Guión, destacó que lo más importante de este día es que se está produciendo «se está haciendo cine, tanto en Mérida como en Caracas, por ejemplo, hay gente forjándose en medio de las circunstancias, haciendo cortos y largometrajes, así como spots publicitarios».

Solis, aseguró que uno de los principales logros para su carrera y demás cinéfilos ha sido el ofrecer una variedad de facetas narrativas a nivel de género, «todo hecho con madurez y garra» desde el terror como en «La casa del fin de los tiempos» hasta los dilemas existenciales en identidad misma «Desde allá» , «Azul y no tan rosa», «Tres bellezas» ,«Paquete N° 3» entre muchas otras grandes películas venezolanas de los últimos años.

Puntualizó, que el éxito cinematográfico en la actualidad se debe a muchos cineastas como Román Chalbaud, Diego Rizques, Marcel Rasquin, y Fina Torres, así como a guionistas como David Suarez, críticos de cine como Pablo Gamba, o profesores como Frank Baiz Quevedo «demasiados guerreros y soldados del cine, que luchan por no sólo el hacer cine sino el distribuir cine, que es una de las cosas más difíciles del mundo».

Un mensaje cinéfilo cultural

Ambos cineastas buscan encontrar en el cine el ámbito cultural, inculcando en tratar de seguir haciendo el cine que se pueda «decirle a toda esa juventud y población venezolana que se acerque al cine cuando haya una proyección nacional».

Destacando además, que Venezuela no cuenta con el presupuesto «hollywoodense» para aquellos efectos especiales y aquellas grandes producciones, pero si cuentan con talento nacional «podemos contar historias que son propias, y que ningún otro país puede contar, como lo contaríamos nosotros, tenemos nuestras propias historias, cultura, y espacios, que es lo que puede hacerlo llamativo para nosotros mismos», es el cine venezolano quien invita a ser protagonista de cada historia por plasmar en las producciones cinematográficas a proyectar.

Hacer cine no es tarea fácil, requiere de tiempo, dinero y tecnología, sin embargo a comparación de los años anteriores, se dedujo lo difícil que era acceder a una cámara, en la actualidad el cine ha marcado tendencia digitales y eso es un avance progresivo y de sostenibilidad en el tiempo en este ámbito.

Por lo tanto, se comprendió lo importante de que sean las futuras generaciones los encargados de marcar pauta y transcendencia nacional e internacional «la nueva generación debe revisar la historia del cine, porque así conoceremos de nuestros pasados».

«El cine está vivo y se forja en las dificultades y ese talento vale todo» de esta manera describieron al cine como un todo, desde contar historias, hasta verse reflejada en ella como más que una profesión «reflejarnos como personas y como sociedad a través del drama y la empatía, como arte y como razón para compartir y convivir por un espacio corto de tiempo, compartiendo esas historias en tiempo real, eso es cine».

Redacción: Montiel, Jeycel (@medicenjey_)
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: Pavel, Céndros (@pavelcendros) Solis, Victor (@victormsolisb)

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