Posturas sobre prostitución y transexualidad dividen al feminismo en España
El 8M vuelve a evidenciar la fractura entre abolicionistas y regulacionistas, mientras el debate sobre la inclusión trans genera más tensiones.
España, 09 de marzo de 2025 (ND58).- El feminismo en España enfrenta una nueva división en el marco del 8M. El debate sobre la prostitución y la autodeterminación de género ha polarizado a los colectivos, generando marchas separadas por cuarto año consecutivo en Madrid.
Feminismo dividido: prostitución y autodeterminación de género
La conmemoración del Día Internacional de la Mujer vuelve a mostrar la fractura en el movimiento feminista en España.
La postura sobre la prostitución y la inclusión de personas transexuales han generado una brecha profunda entre los colectivos, dividiéndolos en dos grandes corrientes.
Por un lado, el Movimiento Feminista de Madrid (MFM) se declara abolicionista y rechaza cualquier intento de regulación de la prostitución.
«Ser feminista y regulacionista no es compatible», afirma Carmen Flores, portavoz del MFM. El colectivo califica la prostitución como una forma de explotación patriarcal y defiende la aprobación de la Ley Orgánica Abolicionista del Sistema Prostitucional (LOASP), que busca sancionar a clientes y proxenetas.
En contraposición, la Comisión 8M opta por una postura más diversa y no adopta una posición oficial sobre la prostitución.
«Existen muchas posturas dentro del feminismo. Aquí prostitutas y abolicionistas se sientan a hablar», explica Carmen Doménech, vocera del colectivo.
Además, rechazan la criminalización de los inmuebles destinados a la prostitución, argumentando que esto podría aumentar la vulnerabilidad de quienes ejercen este trabajo.
Modelos internacionales: Suecia vs. Nueva Zelanda
Las posturas sobre la prostitución en España encuentran paralelismos en modelos internacionales. El MFM toma como referencia el sistema sueco, que penaliza a los clientes y a terceros que lucran con la prostitución, buscando erradicar la demanda.
En contraste, los defensores de la regulación apoyan el modelo neozelandés, que descriminaliza la actividad y otorga derechos laborales a las trabajadoras sexuales.
«El modelo neozelandés mejora la calidad de vida y disminuye la violencia», sostiene Miquel Bibiloni, secretario del Sindicato OTRAS.
Esta organización busca el reconocimiento legal del trabajo sexual, permitiendo a las trabajadoras cotizar en la seguridad social y acceder a beneficios laborales.
La «ley trans» profundiza la división feminista
Además del debate sobre la prostitución, la Ley para la Igualdad Real y Efectiva de las Personas Trans ha generado un nuevo punto de conflicto dentro del feminismo español.
Esta norma permite la autodeterminación de género sin necesidad de evaluación médica o psicológica previa, lo que ha provocado rechazo en el MFM.
Jana Bravo, portavoz del colectivo, critica la medida: «Impugna todos los derechos de las mujeres. Somos abolicionistas del género y estamos en contra de la idea de un cuerpo equivocado».
Esta postura ha llevado a la exclusión de personas trans y no binarias de la marcha organizada por el MFM.
En cambio, la Comisión 8M mantiene una postura inclusiva. «No concebimos un feminismo sin las compañeras trans», declara Doménech. Por ello, la organización permite la participación de gremios de prostitutas, personas trans y no binarias en su manifestación.
División en las calles: dos marchas por el 8M
La fractura ideológica se materializará este 8M con dos marchas distintas en Madrid. Mientras el MFM aboga por un feminismo centrado en la abolición de la prostitución y la biología de las mujeres, la Comisión 8M apuesta por la pluralidad y la inclusión de diversas identidades de género.
A pesar de las diferencias, ambos colectivos coinciden en la necesidad de mejorar los derechos de las mujeres y combatir la precarización, especialmente en sectores vulnerables.
Sin embargo, la falta de consenso refleja un reto para la unidad del movimiento feminista en España, que cada año evidencia nuevas fracturas en un día que, históricamente, busca la igualdad.
Redacción ND58 | Fuente: Juan José Martínez / France 24
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: EFE







