Delcy Rodríguez: balance del primer mes de una transición inédita
La captura de Nicolás Maduro aceleró un giro pragmático marcado por la reapertura diplomática con Washington, reformas a la ley de hidrocarburos y una amnistía general.
Caracas, DC, Venezuela, 06 de febrero de 2026 (ND58).- A treinta días de asumir la jefatura del Estado tras la intervención de EE. UU., Delcy Rodríguez consolida un gobierno de transición caracterizado por el reconocimiento de las Fuerzas Armadas y un inédito acercamiento económico y diplomático con la Casa Blanca.
La mandataria encargada ha logrado mantener la continuidad administrativa mientras desmantela, de facto, la política de confrontación de su predecesor.
El ascenso y el giro diplomático
El punto de inflexión ocurrió el pasado 03 de enero de 2026, cuando el Tribunal Supremo de Justicia ordenó a Rodríguez asumir la presidencia encargada tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Aunque en su juramentación ante la Asamblea Nacional —convirtiéndose en la primera mujer en presidir el país— calificó a los detenidos como «rehenes», su gestión inmediata priorizó el pragmatismo.
Tan solo 24 horas después de asumir el cargo, Rodríguez tendió la mano a Washington para establecer una «agenda de cooperación».
Este acercamiento se materializó el 14 de enero con una conversación telefónica con Donald Trump y culminó a finales de mes con el intercambio de embajadores: Laura Dogu en Caracas y el excanciller Félix Plasencia en la capital estadounidense.
Petróleo y reformas económicas
La estrategia de supervivencia del nuevo ejecutivo se centra en el sector energético. El Parlamento, de mayoría oficialista, sancionó el 29 de enero una reforma a la Ley de Hidrocarburos impulsada por Rodríguez para atraer capital foráneo.
Esta maniobra legal rindió frutos rápidamente. El gobierno confirmó acuerdos petroleros con Estados Unidos por 500 millones de dólares, de los cuales 300 millones ingresarán directamente a las arcas nacionales.
Además, se concretó el primer contrato de exportación de gas licuado de petróleo y se prometió una inyección de divisas para estabilizar el mercado cambiario.
Control militar y política interior
El 28 de enero marcó la consolidación interna de su mandato. En una ceremonia en la Academia Militar, el alto mando, encabezado por el ministro de Defensa Vladimir Padrino López y el titular de Interior, Diosdado Cabello, juró lealtad absoluta a Rodríguez como comandante en jefe.
En paralelo, la presidenta encargada reestructuró su gabinete, designando a Calixto Ortega en la vicepresidencia de economía y al general Gustavo González López en la seguridad presidencial.
Asimismo, creó una oficina de seguridad cibernética, reforzando el control sobre la inteligencia del Estado.
Derechos humanos y amnistía
El clima de distensión también ha tocado el ámbito judicial. Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, inició un proceso de excarcelaciones que la ONG Foro Penal cifra en 344 liberados desde el 8 de enero.
Sin embargo, la organización advierte que aún permanecen 687 presos políticos en los centros de reclusión.
Para cerrar el mes, Rodríguez presentó el 30 de enero una propuesta de ley de amnistía general.
La medida busca «reparar las heridas» de la confrontación política y abarcaría casos desde 1999 hasta la actualidad, en un intento por pacificar un país que transita bajo la atenta mirada del norte.
Sala de redacción ND58 | Fuente: EFE
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: EFE

