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Destituyen a Dina Boluarte en Perú

La presidenta de Perú, Dina Boluarte, fue destituida este jueves por el Congreso, tras casi tres años en el poder. Su gobierno, sostenido por una alianza con fuerzas conservadoras, colapsó cuando sus socios políticos retiraron el respaldo para distanciarse de su profunda impopularidad ante las elecciones de 2026.

Gobierno de Boluarte llega a su fin tras perder apoyo crucial en el Congreso peruano.

Perú, 10 de octubre de 2025 (ND58).- La presidenta de Perú, Dina Boluarte, fue destituida este jueves por el Congreso, tras casi tres años en el poder. Su gobierno, sostenido por una alianza con fuerzas conservadoras, colapsó cuando sus socios políticos retiraron el respaldo para distanciarse de su profunda impopularidad ante las elecciones de 2026.

Caída política

La mandataria perdió el poder de manera fulminante. Su base de apoyo en el Legislativo se fracturó de forma abrupta.

Los partidos que la sostenían prefirieron prescindir de ella para evitar el contagio de su desaprobación ciudadana, que ronda el 3 %.

Boluarte había superado seis mociones de destitución anteriores. Todo indicaba que completaría el mandato hasta julio de 2026. Sin embargo, la proximidad de los comicios aceleró su salida.

Fractura de alianzas

Boluarte asumió la Presidencia en diciembre de 2022. Sucedió al izquierdista Pedro Castillo, tras su fallido intento de autogolpe de Estado. Desde ese momento, rompió con su origen político de izquierda radical.

Decidió aliarse con las fuerzas de derecha que controlan el Congreso. Estas mismas facciones habían presionado férreamente a su predecesor.

Con su apoyo, se negó a convocar elecciones anticipadas, pese a las masivas y letales protestas que siguieron a la detención de Castillo.

Impopularidad y lastre político

La enorme impopularidad de Boluarte se convirtió en una carga insostenible. Los partidos que la respaldaban comenzaron a criticar públicamente su gestión.

Su estrategia fue distanciarse temporalmente para luego volver a su apoyo inicial.

La clase política en su conjunto es percibida de manera muy negativa. Tanto la Presidencia como el Congreso tienen niveles de aceptación que apenas superan el 3 % y el 5 %, respectivamente. Son vistos como un grupo alejado de los intereses de la población.

Escándalos e investigaciones

La Fiscalía mantiene numerosas investigaciones abiertas contra la ahora exmandataria. Se destaca el denominado caso de los relojes de lujo, por la presunta recepción de obsequios suntuosos a cambio de favores.

También se investiga por no haber informado de una incapacidad temporal al someterse a cirugías estéticas y falsificar su firma durante su convalecencia.

Pese a estas acusaciones, las fuerzas del Congreso siempre la protegieron de las denuncias. El Tribunal Constitucional emitió una polémica sentencia que limita las capacidades del Ministerio Público para investigar a un jefe de Estado.

Crisis de seguridad: El detonante final

El pacto de gobernabilidad se rompió definitivamente en un contexto de creciente crisis nacional. El detonante inmediato fue la escalada de criminalidad y las nuevas protestas.

Manifestaciones de la denominada Generación Z y un paro masivo de transporte urbano paralizaron la capital, Lima, ante una ola de extorsiones y asesinatos de conductores.

Los partidos que la sostenían optaron por sacrificar su liderazgo. Buscan recuperar algo de credibilidad ante una ciudadanía exhausta con la clase política tradicional.

Sala de redacción ND58 | Fuente: EFE
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: EFE

 

 

 

 

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