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Arévalo declara estado de sitio tras asesinato de policías en Guatemala

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, decretó este domingo el estado de sitio por un período de 30 días tras el asesinato de ocho agentes de la Policía Nacional Civil y una serie de motines simultáneos en tres centros carcelarios.

El Gobierno endurece medidas contra las pandillas ante la ola de violencia y amotinamientos en el sistema penitenciario.

Internacionales, 20 de enero de 2026 (ND58).- El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, decretó este domingo el estado de sitio por un período de 30 días tras el asesinato de ocho agentes de la Policía Nacional Civil y una serie de motines simultáneos en tres centros carcelarios.

La medida excepcional busca recuperar el control territorial y faculta a las fuerzas de seguridad para realizar detenciones sin necesidad de una orden judicial previa.

Escalada de violencia y respuesta estatal

La crisis alcanzó su punto álgido este fin de semana, cuando presuntos integrantes de estructuras criminales emboscaron a los efectivos policiales.

Este ataque directo contra el Estado coincide con el levantamiento de reos en diversas prisiones, lo que las autoridades interpretan como una represalia ante el endurecimiento de los regímenes de reclusión.

Desde julio pasado, la administración de Arévalo inició una ofensiva contra la «Mara Salvatrucha» y el «Barrio 18», tras una masacre en un velatorio en la capital guatemalteca.

Como respuesta, el Ejecutivo ordenó el traslado de los cabecillas a «Renovación I», una cárcel de alta seguridad diseñada para romper la cadena de mando criminal.

El fin de los privilegios en los centros penales

El traslado a este nuevo recinto supuso el cese inmediato de los beneficios ilícitos de los que gozaban líderes como Aldo Ochoa, alias ‘El Lobo’.

Sentenciado a 80 años de prisión, Ochoa mantenía una vida de lujos que incluía aire acondicionado, servicio de comida a domicilio y mobiliario especial.

Según el Ministerio de Gobernación, los motines actuales son una reacción desesperada ante la pérdida de estos privilegios y del control de las extorsiones millonarias.

Las autoridades confirmaron que, bajo administraciones anteriores, los cabecillas operaban con total impunidad desde sus celdas para dirigir crímenes en el exterior.

El sistema de justicia bajo asedio

Analistas locales sugieren que esta inestabilidad busca generar caos en un año determinante para las instituciones del país.

En mayo próximo, el presidente deberá designar al sucesor de la fiscal general, Consuelo Porras, quien se encuentra sancionada internacionalmente por señalamientos de corrupción.

Arévalo ha sido enfático al señalar que grupos beneficiarios de la impunidad intentan infundir terror para frenar la renovación de las cortes.

«Sabemos quiénes están detrás; son estructuras que crecen en las sombras y resisten porque este año Guatemala recuperará su sistema de justicia», afirmó el mandatario.

Restricciones y seguridad ciudadana

El estado de sitio representa el segundo nivel más alto de emergencia constitucional, superado únicamente por el estado de guerra.

Durante el próximo mes, las garantías de detención y libre locomoción podrían verse limitadas en puntos específicos para facilitar la persecución de los responsables.

El Gobierno se enfoca ahora en consolidar la vigilancia en las prisiones y desarticular las conexiones entre los operadores políticos sancionados y los grupos delictivos.

La prioridad estatal es evitar que la sublevación instigada por los reos permee en los sectores civiles de la población.

Sala de redacción ND58 | Fuente: EFE
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: EFE

 

 

 

 

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