Thony López, el bombero venezolano que se convirtió en héroe en República Dominicana
El rescatista llegó hace nueve años huyendo de la crisis en su país y su vocación lo puso al frente de las labores de contención emocional y búsqueda entre los escombros del colapso que dejó 236 muertos.
Santo Domingo, República Dominicana, 14 de febrero de 2026 (ND58).- Cuando la madrugada del 08 de abril de 2025 el techo de la discoteca Jet Set se desplomó en Santo Domingo, Thony López ya llevaba nueve años lejos de Venezuela. Este bombero de 44 años, natural de Maracay, se convirtió en uno de los rostros visibles del rescate en la peor tragedia que recuerda la capital dominicana: 236 fallecidos y más de un centenar de heridos.
Para él, la emergencia no fue solo un operativo más: fue el evento que más le ha «tocado» en toda su carrera.
López pertenece al cuerpo de bomberos de Santo Domingo, institución que le abrió las puertas cuando llegó al país empujado por el éxodo venezolano.
Su padre, también bombero, le transmitió una vocación que no entiende de fronteras. «Estemos en el país donde estemos, la vocación sigue siendo parte de nosotros», reflexiona.
De Maracay al Caribe: una huida forzada por la crisis
Antes de pisar territorio dominicano, López había formado parte de grupos de rescate y equipos de seguridad ciudadana en Venezuela. Pero la situación política y económica que atravesaba su familia lo obligó a marcharse.
«Llegué a la República Dominicana después de ver lo que estaba pasando en Venezuela —explica—. A raíz de eso decidí salir del país, como muchos venezolanos, para dar seguridad a mi familia».
Su bagaje profesional le permitió integrarse rápidamente en los servicios de emergencia locales. Allí, especializado en psicología de emergencias, encontró un espacio donde su experiencia previa cobró un nuevo sentido.
«Humanizar las emergencias»: el enfoque psicológico tras la catástrofe
Cuando el ruido de las máquinas retroexcavadoras comenzó a disiparse y los equipos internacionales redujeron su presencia tras el primer día de labores, López permaneció.
No solo buscaba cuerpos entre los escombros: también ofrecía contención emocional a las víctimas y a sus propios compañeros.
«La psicología de emergencia es tan vital como el rescate de personas —sostiene—. Es vital, porque necesitamos proteger y atender lo que tiene que ver con la salud psíquica de las víctimas y los rescatistas».
La experiencia en Jet Set llevó a su equipo a una conclusión: es urgente «humanizar las emergencias».
También comprendieron que hace falta «protocolizar muy bien todo lo que tiene que ver con los primeros auxilios psicológicos para las intervenciones, en cualquier evento».
La Legión que une a bomberos venezolanos en el exilio
Tras su participación en el rescate, López fue contactado por la Legión Internacional Brigada Venezuela, una organización fundada en Lima en 2018 por el comandante general Richard Perales Gerdel, también venezolano.
Lo que comenzó como una red de apoyo entre migrantes para enfrentar emergencias se ha convertido en una estructura con 600 miembros en una docena de países.
«Surgió con la intención de apoyar en emergencias y desastres a los propios migrantes venezolanos —explica Perales Gerdel desde Lima—, pero también con la finalidad de que estos pudieran contribuir en cualquier situación de emergencia en el país donde se encontraran».
Expansión por América y Europa
Aunque inicialmente integrada solo por venezolanos, la Legión ha ido sumando voluntarios de otras nacionalidades.
Médicos, enfermeras, abogados, ingenieros, personal de rescate e incluso efectivos policiales conforman hoy esta red que se activa ante catástrofes.
Su consolidación llegó en 2022, cuando se expandió a varios países de América Latina y Europa. Han participado en emergencias como la devastadora dana que azotó España en octubre de 2024 o los recientes incendios forestales en Chile.
También tienen presencia en Canadá, Estados Unidos, México, Panamá, Colombia, Bolivia, Argentina y Uruguay.
Para López, pertenecer a esta organización no solo implica trabajar en catástrofes, sino también ocuparse «del cuidado emocional de cada uno de los bomberos, de cada uno de los que trabajamos en la emergencia».
La ONU calcula que cerca de 7,9 millones de personas han salido de Venezuela en busca de protección y una vida mejor.
De ellas, unas 6,7 millones han sido acogidas por países latinoamericanos y caribeños. Hombres como Thony López, que llegaron con una mochila cargada de crisis, se convirtieron en estos territorios en pieza clave para sostener a otros cuando la tragedia golpea.
Sala de redacción ND58 | Fuente: EFE
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: EFE



