SOS Orinoco revela el ecocidio al sur de Venezuela y señala al Estado como artífice de la devastación
La organización no gubernamental señala a la administración de Nicolás Maduro de desmantelar la industria formal para favorecer a mafias y grupos irregulares.
Maracaibo, Zulia, Venezuela, 19 de junio de 2026 (ND58).- La organización no gubernamental SOS Orinoco denunció que la expansión de la extracción ilícita en la región amazónica y guayanesa de Venezuela obedece a una política impulsada por la administración de Nicolás Maduro. Según la entidad, esta estrategia gubernamental desmanteló la industria formal durante los últimos veinticinco años para ceder el territorio a estructuras delictivas.
El informe detalla que el avance de estas actividades ilícitas no responde a una pérdida de control institucional por parte de las autoridades.
Por el contrario, la organización señala directamente a altos funcionarios, como Delcy Rodríguez, Cilia Flores, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello, de auspiciar y proteger estas prácticas.
Desmantelamiento de la industria formal
A través de sus plataformas de difusión, la institución calificó el panorama actual como «la destrucción de la minería legal de Venezuela por la dictadura chavista».
La denuncia subraya el colapso sistemático de empresas formales y proyectos concesionados, entre los que destacan corporaciones como Gold Reserve y Crystallex, así como la compañía estatal Minerven.
Esta erradicación de las operaciones legítimas generó una deuda multimillonaria para el país suramericano y paralizó el desarrollo formal.
Además, dejó los yacimientos a merced de la extracción informal, lo que facilitó la instauración de redes mafiosas y agrupaciones armadas en la zona.
Un Estado permisivo frente al daño ambiental
SOS Orinoco fue categórica al rechazar la teoría de un vacío de poder territorial o negligencia en la región afectada.
«No fue ausencia del Estado: fue un Estado pervertido que protegió y benefició la criminalidad y toda ilegalidad», sentenció la agrupación de defensa ambiental.
Para sustentar sus aseveraciones, la entidad divulgó fotografías satelitales que evidencian el deterioro irreversible del bioma.
Las imágenes contrastan la infraestructura industrial operativa en el año 2006 con la severa degradación observada en 2026, lo que llevó a la organización a concluir que «la Amazonía, la Guayana y el pueblo venezolano pagan el costo» de esta realidad.
Sala de redacción ND58 | Fuente: Monitoreamos
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: SOS Orinoco



