Salud

Cómo aprender a elegir grasas de buena calidad para nutrirse

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El aceite extraído de la soya es rico en nutrientes que mejoran la función cardiovascular, ayudan a proteger las membranas celulares y tener una mejor salud, por eso se recomienda su consumo diario.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 14 de noviembre de 2016 (D58).- Las grasas son un grupo alimenticio importante para los procesos metabólicos del organismo. La clave para una buena nutrición consiste en aprender a consumir porciones adecuadas de lípidos y escoger los de mejor calidad, como el aceite puro de soya, que al consumirlo con moderación ayuda a proteger el sistema nervioso y prevenir enfermedades cardiovasculares.

Una de las razones por las que el aceite de soya es tan versátil, es porque se trata de un aceite neutro, que no altera el sabor de las comidas, por lo que puede usarse para preparar aderezos, salsas, postres y frituras.

El aceite puro de soya cuenta con 61,2% de ácidos grasos poliinsaturados; 22,6 % de ácidos grasos monoinsaturados y 16,2 % de ácidos grasos saturados. Los dos primeros son beneficiosos para la salud cardiovascular, ya que ayudan a reducir el colesterol.

Además, es rico en ácido linolénico omega 3 (ω 3), que ayuda a la prevención de enfermedades cardiovasculares, protege el sistema nervioso, contribuye a controlar la arteriosclerosis y disminuye la lipoproteína de baja densidad, también conocida como colesterol malo.

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Contenido nutricional

El aceite extraído del frijol de soya contiene nutrientes que protegen tanto las membranas de las células, como de todo el organismo, gracias a su contenido de vitamina E y vitamina A.

También es rico en isoflavonas, unas sustancias vegetales que se comporta como estrógenos, por esta razón se recomienda para mujeres que están pasando por la menopausia ya que ejerce un efecto estabilizante cuando el nivel de hormona es alto o muy bajo.

Otro elemento importante presente en el aceite de soya, es el ácido linoléico omega 6 (ω 6), la correcta combinación de este ácido con el omega 3 (ω 3), contribuye a la protección cardiovascular, ayuda a mantener equilibrados los niveles de insulina, previene los efectos de la diabetes, mejora la circulación sanguínea y alivia los síntomas premenstruales.

El aceite de soya es de mejor digestibilidad que el aceite de oliva, por tal motivo es natural que cada vez más personas se animen a incluirlo en su alimentación diaria.

Redacción: Maryangel Canga
Edición: Carreño, Reina
Fotos: Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas

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