Una «Renacida» Anna Vacarella transmitió fe, amor, paz y esperanza en Maracaibo
La periodista Anna Vacarella recorrió este sábado, con imágenes personales, el antes y después del diagnostico que la sacudió para siempre. «Hoy quiero sacudirlos con mi mensaje como lo hizo la enfermedad conmigo», dijo VAnna al iniciar su conferencia en el Centro de Artes de Maracaibo Lía Bermúdez. Maracaibo es la primera ciudad donde Vaccarella lleva su conferencia «Renacida» a un público abierto.
Maracaibo, Zulia, Venezuela, 19 de marzo de 2017 (D58).- Ana Vaccarella se ha convertido en una prueba fidedigna de que las ganas de vivir, la fe y el apoyo de todo un país también vencen al cáncer.
En Maracaibo transmitió con su conferencia «Renacida», esperanzas a todos quienes se sienten vencidos por la adversidad
Su amigo y compañero de muchos años en la televisión venezolana, Eduardo Rodríguez Guiolitti, a través de un video, le dio la bienvenida al escenario, quien deslumbró al público zuliano con una sonrisa que demostraba su disposición a abrirse ante todos, renacida.
Siempre sonriendo, Anna relató los pormenores de su cotidianidad antes del Línfoma No Hogkin detectado en el 2015, y la manera en la que sus días, antes de ello, estaban llenos de «preocupaciones absurdas», enfocándose en lo que no tenía, para luego tener la necesidad de contar a otros el suceso que la puso en el «hombrillo de la vida», y que le hizo valorar las cosas simples de la vida.
«Renacida», es un testimonio de fe, de positivismo y lucha contra las adversidades y momentos inesperados con los que la vida decide enseñarte a apreciar tu entorno. Estar frente a otros para contar su historia es el «para qué», acotó Anna.
Y de «la Ciudad del Sol Amada» no solo se llevó aplausos y abrazos cálidos de la gente que la reconoce como la periodista de televisión que superó el Linfoma No Hodgkin, sino también el cariño plasmado en el trazo ingenuo de los niños con cáncer que la recibieron, en la mañana del viernes 17 de marzo, en el Hospital de Especialidades Pediátricas de Maracaibo y le regalaron dibujos.
«Estoy impresionada con esa maravilla que han logrado ustedes acá (dijo refiriéndose al centro asistencial). Estuve en la sala de quimioterapias y ver a los niños con las caritas tristes, adoloridos, recibiendo su tratamiento, eso me puso el corazón chiquitico. Yo sé muy bien lo que se sufre con eso».
La periodista aragüeña, en una entrevista al Diario PANORAMA asomó así su inquietud por la labor social con niños.
«Estamos preparando un proyecto que va orientado a la recolección de fondos que yo quisiera fuera para niños con cáncer, pero no puedo ahondar en detalles porque apenas estamos ideándolo», argumentó y destacó: «cuando alguien se me acerca para preguntar sobre los medicamentos, no hay consuelo que puede darle, es muy duro. Porque si ya de por sí la enfermedad es una tragedia, no tener medicamentos lo es más. Lo único que se puede es elevar la voz por los medios que se disponga».
Sobre el incremento de su fama con la enfermedad reflexionó: «yo juraba que Instagram era para una conversación íntima con 4 mil seguidores. Pero eso fue creciendo hasta más del millón 200 mil personas y por allí una empresa me escribió a mi correo para preguntar que si tengo una charla motivacional basada en mi experiencia para ellos compartirla con sus aliados comerciales. Yo les dije: Ahora no la tengo, pero puedo hacerla. Y me costó un mundo porque para documentarla tuve que revivir todo el proceso viendo fotos y buscando fechas. Al tenerla visité cinco estados y 15 empresas de aforos pequeños. Luego de eso me contactaron productoras para hacerlo masivo. Pero saber por qué esto primero, y no un libro. Solo puedo decir «Dios lo quiso así». No estoy negada a nada. Puede ser un libro, una película, lo que venga».
«Por ejemplo, me invitaron al Miss Venezuela cuando llegué de Nueva York y dije que no porque me sacudía el recuerdo de que hace apenas meses había estado en un hospital y flaca. Pero luego me dije ¿Por qué no? Y así lo que me va llegando lo recibo, y lo abrazo».
Redacción y fuente: Yesenia Rincón Castellano | Noryelín Faría
Edición: Villasmil, Henry
Fotos: @villasmilhfoto












