El sector sanitario sería el quinto país más contaminante del mundo


Las anestesias y los inhaladores son los más perjudiciales para el medio ambiente. El sector de la salud contamina tanto que podría ser el quinto país más emisor de gases de efecto invernadero del mundo: el uso de combustibles fósiles, las anestesias y los inhaladores disparan la huella ecológica sanitaria. Urge una sanidad sostenible.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 17 de septiembre de 2019 (Noticias D58).- El sector de la salud mundial podría ser el quinto país más emisor de gases de efecto invernadero, según un informe que establece la primera estimación de la huella climática global de la atención médica.

El informe establece que las emisiones que genera el cuidado de la salud en todo el mundo equivalen al 4.4 por ciento de las emisiones netas globales, así como a los gases de efecto invernadero anuales producidos por 514 centrales eléctricas de carbón.

El estudio estima asimismo que el sector sanitario de la Unión Europea es el tercer emisor más importante: representa el 12% de la huella climática sanitaria mundial. Más de la mitad de las emisiones mundiales de la asistencia sanitaria provienen de los tres principales emisores: UE, Estados Unidos y China.

También señala que, aunque la quema de combustibles fósiles es responsable de más de la mitad de la huella ecológica del sector sanitario, el informe dice que hay otras causas, incluidos los gases utilizados para garantizar que los pacientes sometidos a cirugía no sientan dolor.

Explica al respecto que los anestésicos más corrientes en los hospitales incluyen óxido nitroso, a veces conocido como gas hilarante, y tres gases fluorados : sevoflurano, isoflurano y desflurano. La mayoría de estos gases ascienden a la atmósfera después de su uso y se suman a otros que están acelerando el calentamiento global.

Impacto mundial

El informe advierte que el impacto ambiental de muchos hospitales por el uso del óxido nitroso y de gases anestésicos fluorados puede ser mayor de lo calculado, y señala que controlar su uso puede ser la medida más importante que pueda adoptarse para reducir la huella ecológica del sector sanitario.

Otro factor importante en la contaminación del sector sanitario son los inhaladores de dosis medida (MDI), dispositivos que generalmente se usan para el tratamiento del asma y otras afecciones respiratorias, y que usan hidrofluorocarbonos como propulsores.

Los hidrofluorocarbonos (HFC), empleados también en aires acondicionados y sistemas refrigerantes, tienen un impacto en el efecto invernadero superior al dióxido de carbono.

Sin embargo, una vez más, el informe dice que las emisiones globales totales de MDI probablemente serán mucho mayores que la cifra actual. Dice que existen formas alternativas de usar los MDI, como los inhaladores a base de polvo seco, que proporcionan los mismos medicamentos sin los propulsores de alto potencial de calentamiento global.

Hacia una sanidad sostenible

El estudio plantea una transformación del sector de la atención médica para que se alinee con el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento climático global a 1,5 grados centígrados por encima de la temperatura anterior a la revolución industrial.

«El sector de la salud necesita hacer la transición hacia energías limpias y renovables y desplegar otras estrategias de prevención primaria para lograr emisiones netas de gases de efecto invernadero cero en 2050. La atención médica debe hacer su parte para evitar un cambio climático catastrófico, que sería devastador para los seres humanos en todo el mundo», explica Josh Karliner, coautor del informe, en un comunicado.

«Las instalaciones del sector de la salud son el corazón operativo de la prestación de servicios, protegen la salud, tratan a los pacientes y salvan vidas. Sin embargo, las instalaciones del sector de la salud también son una fuente de emisiones de carbono, que contribuyen al cambio climático. Los lugares de sanación deben liderar el camino, no contribuir a la carga de la enfermedad», añade Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud.

Hoja de ruta para sostener la sanidad

El informe plantea una hoja de ruta global para la atención de salud climáticamente inteligente, a fin de reducir las emisiones, al tiempo que se cumplen objetivos como la cobertura universal de salud. El informe también describe acciones inmediatas que las partes interesadas de todo el sector de la salud podrían tomar.

La primera: los hospitales y los sistemas de salud deben seguir el ejemplo de miles de hospitales que ya se están orientando hacia una atención sanitaria climáticamente inteligente.

Por ejemplo, casi 200 instituciones que representan los intereses de más de 18.000 hospitales y centros de salud de 31 países, se han unido al Health Care Climate Challenge y se han comprometido a reducir las emisiones en 30 millones de toneladas métricas. Varios hospitales importantes de todos los continentes están orientándose ya hacia las cero emisiones. No es suficiente, pero es un comienzo prometedor, señala Karliner en su blog.

Segunda, los gobiernos nacionales y locales deberían aprovechar las iniciativas existentes para establecer planes para descarbonizar sus sistemas de salud, fomentar la resiliencia y mejorar los resultados de la atención sanitaria.

Tercera, las agencias de ayuda bilateral, los bancos multilaterales de desarrollo, otras agencias de financiación de la salud y el tercer sector deberían integrar los principios y estrategias climáticamente inteligentes en su ayuda sanitaria, préstamos y orientación política para los países en desarrollo.

El informe concluye que la promoción de la salud, la prevención de enfermedades, la cobertura universal de salud y la meta climática global de emisiones netas cero, deben entrelazarse.

Sanidad inteligente

«El sector de la salud debe ser climáticamente inteligente», dice Gary Cohen, fundador de Health Care Without Harm. “Tanto la justicia climática como la equidad en salud dependen de ello”, añade.

El informe ha sido elaborado por Health Care Without Harm (HCWH), una ONG internacional que busca cambiar la atención médica en todo el mundo para que reduzca su huella ambiental y trabaje por la salud y justicia ambiental a nivel mundial.

Redacción con fuente: tendencias21.net
Edición: Villasmil, Henry
Foto: cortesía Natanael Melchor

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