Venezuela

Los proveedores de energía se muestran reticentes ante la intención de Venezuela de reparar la red eléctrica sin garantías de pago

Proveedores internacionales de energía, entre ellos Siemens Energy y GE Vernova, mostraron su escepticismo durante reuniones en Caracas en abril pasado ante la imposibilidad del Gobierno venezolano de ofrecer garantías de pago para reparar la deteriorada red eléctrica. Esta desconfianza frena las inversiones necesarias para estabilizar un sistema que opera con menos del 40 % de su capacidad y sufre apagones diarios.

Siemens Energy y GE Vernova dudan ante falta de garantías de pago mientras el Gobierno busca reconstruir un sistema colapsado.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 05 de mayo de 2026 (ND58).- Proveedores internacionales de energía, entre ellos Siemens Energy y GE Vernova, mostraron su escepticismo durante reuniones en Caracas en abril pasado ante la imposibilidad del Gobierno venezolano de ofrecer garantías de pago para reparar la deteriorada red eléctrica.

Esta desconfianza frena las inversiones necesarias para estabilizar un sistema que opera con menos del 40 % de su capacidad y sufre apagones diarios.

Reuniones en Caracas sin certezas financieras

Ejecutivos de ambas empresas se encontraron con funcionarios venezolanos para discutir un ambicioso plan de reconstrucción valorado en 100 000 millones de dólares, respaldado por Washington.

Según dos fuentes presentes en los encuentros, la principal preocupación de los contratistas fue cómo se les pagaría por reforzar una infraestructura eléctrica en estado crítico.

«Regresé de Venezuela muy escéptico», afirmó un ejecutivo de un proveedor de equipos que colabora con el Gobierno y la estatal PDVSA.

«Las centrales eléctricas no se han reparado adecuadamente en diez años, por lo que las necesidades son casi infinitas. Pero siguen sin tener ni idea de cómo nos van a pagar».

Un sistema eléctrico colapsado

Actualmente, de los 36 000 megavatios (MW) de capacidad instalada en el país, solo están disponibles menos de 13 000 MW. Las plantas térmicas, que deberían ser el respaldo, aportan apenas 2500 MW, es decir, cerca del 13 % de su potencial.

La red sufrió 35 grandes apagones durante el primer trimestre del año, cuando el promedio histórico oscila entre tres y cinco incidentes anuales. El robo y el uso indebido de piezas de repuesto agravan aún más el deterioro de la infraestructura.

El fantasma de la era Chávez

El Gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez —quien asumió en enero tras la caída de Nicolás Maduro— ha hecho de la recuperación eléctrica una prioridad para reactivar sectores clave como el petróleo y el gas.

No obstante, la grave crisis financiera del país le ha impedido garantizar pagos puntuales a los proveedores.

Varias multinacionales aún recuerdan las millonarias facturas impagas que dejaron los proyectos impulsados por el fallecido presidente Hugo Chávez hasta 2013.

Muchas empresas aceptaron pagarés que luego negociaron con fuertes descuentos o recurrieron a arbitrajes internacionales.

Desde entonces, ninguna volvió a trabajar en Venezuela, en parte por las sanciones de Estados Unidos que ahora comienzan a flexibilizarse.

Propuestas de pago rechazadas y trabas legales

El Gobierno de Rodríguez desestimó recientemente una solicitud de un grupo de empresas extranjeras que pedían el pago por adelantado de las reparaciones iniciales y las piezas de repuesto. La administración alegó obstáculos legales para aceptar esa condición.

Algunos proveedores propusieron recibir los pagos directamente desde cuentas supervisadas por el Tesoro estadounidense, donde se depositan los ingresos por la venta de petróleo venezolano.

Sin embargo, el país también arrastra deudas con bancos e instituciones multilaterales, lo que complica cualquier esquema de financiamiento.

«Las soluciones no llegarán de la noche a la mañana», admitió la propia Rodríguez en un mitin en Valencia, una de las ciudades más afectadas por los cortes.

Cortes que paralizan la economía y la vida cotidiana

La inestabilidad eléctrica ha dejado prácticamente paralizado el sector petrolero, la principal industria venezolana.

En el Centro de Refinación de Paraguaná —uno de los más grandes del mundo, con capacidad para 955 000 barriles diarios— varios apagones este año impidieron reiniciar las unidades de producción de gasolina, lo que generó largas colas en las estaciones de servicio.

El experto en energía Miguel Lara calcula que se necesitan al menos 15 000 millones de dólares para un plan de estabilización de tres años.

Sin esa inversión, advirtió, solo se realizarán reparaciones menores. «Es un problema muy complejo, un rompecabezas», afirmó Lara. «No sé qué suministro eléctrico respaldará la reactivación económica de la que hablan».

Mientras tanto, los residentes soportan hasta diez horas diarias sin electricidad. En Maracaibo, la segunda ciudad más importante del país, un grupo de jóvenes juega baloncesto alumbrado únicamente por el faro de una motocicleta.

«Solíamos jugar aquí todos los días, pero el racionamiento es cada vez mayor», dijo Fernando Urdaneta, un estudiante de 20 años. «Al menos así no dejamos de hacer ejercicio, no nos aburrimos y escapamos de la casa, que se convierte en un horno».

Sala de redacción ND58 | Fuente: Reuters Marianna Parraga, Mircely Guanipa y Mariela Navasa
Edición: Villasmil, Henry
Gráfica: Leonardo Fernández Viloria Purchase / Reuters

 

 

 

 

 

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