Ferran Torres se viste de Iniesta y es el héroe de España en la final
Un gol histórico en el minuto 106 otorga la segunda estrella mundialista a la selección dirigida por Luis de la Fuente.
Internacionales, 22 de julio de 2026 (ND58).- La selección española de fútbol conquistó su segunda Copa del Mundo al derrotar a Argentina en una reñida final que se definió más allá del tiempo reglamentario. Un solitario tanto de Ferran Torres en la prórroga coronó el impecable trabajo defensivo e impuso la jerarquía del conjunto ibérico.
El atacante español emuló la histórica hazaña de Andrés Iniesta en Sudáfrica 2010, al desequilibrar un encuentro dominado por la cautela y la solidez táctica.
Tras ingresar desde el banquillo de suplentes, Torres capitalizó su tercera oportunidad frente a la portería para inscribir su nombre en la historia grande del balompié.
La victoria se cimentó en el muro defensivo que caracterizó a los europeos durante toda la competición.
El guardameta Unai Simón cerró el certamen con un desempeño estelar, concediendo apenas una anotación en ocho compromisos, apoyado por una zaga liderada por el poderío físico de Pedro Porro, Pau Cubarsí y Aymeric Laporte.
El control del medio campo y la neutralización rival
En el centro del terreno, Rodri Hernández se erigió como el eje del equipo campeón y el encargado principal de frenar las embestidas sudamericanas.
Su destacada labor de contención y posicionamiento resultó crucial para aislar a Lionel Messi, limitando severamente la capacidad creativa del astro argentino.
A pesar de dominar la tenencia del esférico, el cuadro ibérico padeció la falta de contundencia durante los primeros noventa minutos.
Jugadores como Fabián Ruiz, Dani Olmo y Mikel Oyarzabal intentaron quebrar la retaguardia impuesta por sus oponentes, pero carecieron de precisión para generar asociaciones claras en el último cuarto de cancha.
Tensión, paciencia y cambios decisivos
Conforme avanzaba el reloj, el ambiente se tornó más tenso debido al aumento de intensidad física del adversario, lo que obligó a figuras como Marc Cucurella a exigir inteligencia emocional a sus compañeros.
Por su parte, Lamine Yamal fue objeto constante de faltas tácticas, aunque restó importancia a las críticas sobre su desgaste al señalar: «Si ganamos y solo marco un gol, como en la Eurocopa, nadie me dirá nada».
Antes de llegar a la prórroga, la escuadra española acarició el triunfo mediante un cabezazo de Laporte y un peligroso cobro de tiro libre ejecutado por el propio Yamal.
Ya en el alargue, los ingresos de revulsivos como Nico Williams y Pedri dinamizaron el circuito ofensivo frente a un rival que retrocedía cada vez más sus líneas.
El desenlace en el tiempo suplementario
Los minutos adicionales trajeron consigo las ocasiones más claras del encuentro, incluyendo una anotación invalidada a Williams por posición adelantada y un remate de Mikel Merino que rozó la portería.
El guardameta argentino Emiliano Martínez contuvo varios embates decisivos, pero finalmente cedió ante la definición que sentenció la final.
El agónico gol recompensó la perseverancia europea y desató el júbilo colectivo al consumarse el campeonato sin llegar a los tiros penales.
En los instantes finales, el cuerpo técnico aprovechó para hacer debutar a Martín Zubimendi y Eric García, resguardando así un triunfo legendario que borda la segunda estrella en el escudo español.
Sala de redacción ND58 | Fuente: EFE
Edición: Villasmil, Henry
Gráfica: EFE

