Colapso en Campo Palmarejo de Mara: exigen servicios y frenar contaminación
Habitantes exigen al gobernador Luis Caldera y al alcalde Edgar La Barca una reunión presencial en la comunidad tras más de 27 años esperando un diálogo sobre la crisis de servicios públicos.
Municipio Mara, Zulia, Venezuela, 06 de agosto de 2026 (ND58).- Los habitantes de Campo Palmarejo, en el municipio Mara, exigieron una intervención gubernamental inmediata ante el colapso de los servicios públicos y la severa contaminación ambiental. Tras 27 años de abandono, la comunidad demanda soluciones definitivas para proteger su salud y frenar el acelerado deterioro de su calidad de vida.
Emergencia sanitaria y ambiental
La crisis en esta localidad de la parroquia Ricaurte se ha agudizado debido a la paralización total de la recolección de desechos sólidos.
Las familias acumulan más de tres meses sin atención oficial, lo que ha desencadenado un preocupante riesgo sanitario en toda la zona.
«Tenemos más de tres meses que no recogen la basura, y a esta problemática se suma la contaminación por el polvillo de carbón proveniente de la empresa Carbones del Guasare, el cual llega constantemente a nuestras viviendas y sigue afectando la salud de las familias», denunció el residente Edgar Ríos.
Esta doble amenaza mantiene a los pobladores en un estado de vulnerabilidad permanente.
Este sombrío escenario se complica aún más por la irregularidad en la distribución de agua potable. El suministro no alcanza a cubrir la totalidad de los hogares, obligando a los vecinos a ingeniar métodos alternativos y costosos para abastecerse del líquido indispensable.
Infraestructura vial en ruinas
El deterioro de las carreteras representa otro de los grandes padecimientos para esta población zuliana.
Hace más de treinta años que la maquinaria de asfaltado no recorre la comunidad, convirtiendo el tránsito diario en una maniobra verdaderamente arriesgada.
«No tenemos ni una sola vía por donde transitar tranquilamente, pues la cantidad de huecos y el deterioro de la carretera es total, lo que imposibilita el libre acceso y daña los pocos vehículos y motos que intentan entrar a la comunidad», lamentó el habitante Edwin Molero.
Esta falta de mantenimiento aísla progresivamente a la zona del resto del municipio.
Ultimátum tras veintisiete años de espera
Frente a este cúmulo de adversidades, la población emitió un llamado perentorio al gobernador Luis Caldera y al alcalde Edgar La Barca para que asuman sus responsabilidades.
El propósito central es concretar una asamblea presencial en el territorio afectado y establecer compromisos institucionales ineludibles.
Los lugareños enfatizaron que han aguardado casi tres décadas por un diálogo genuino sobre las carencias del sector.
Hoy rechazan continuar en el olvido gubernamental y exigen acuerdos tangibles que dignifiquen de una vez por todas sus condiciones de vida.
Sala de redacción ND58 / Bastidas, Rafael
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: Bastidas, Rafael







