Equilibrio de la insulina es vital para prevenir complicaciones

Quienes presenten la condición de diabético deben estar atentos a sus niveles de glicemia, pues de lo contrario podrían presentar desequilibrios perjudiciales para el organismo.
Caracas, DC, Venezuela, 31 de mayo de 2017 (D58).- Una persona diabética debe saber que, si sigue las recomendaciones de su médico y hace determinados cambios en sus hábitos, su calidad de vida será excelente. Es importante mantener un buen equilibrio permanente entre la glucosa y la insulina en sangre.
La glucosa es una forma de azúcar que se encuentra en una cantidad significativa de los alimentos que ingerimos, principalmente en aquellos que son dulces. La insulina es una hormona que posibilita que la glucosa entre en las células del organismo, en donde se convierte en energía necesaria para la vida diaria.
Eduardo Carrillo, médico endocrinólogo, señala que una persona con diabetes debe estar atenta al adecuado control de sus valores de glicemia pues, de lo contrario, presentará desequilibrios que podrían tener efectos perjudiciales para el organismo, ocasionando otras afecciones asociadas a la diabetes o complicaciones.
La diabetes se origina cuando el organismo pierde su capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla con eficacia, ocasionando que el nivel de azúcar en la sangre (glicemia) se eleve demasiado.

«Existen órganos que son blanco de los episodios de hiperglucemia, entre los que podemos mencionar: los ojos, dónde se produce retinopatía, que en muchos casos es causa de ceguera cuando esta avanza; los riñones, cuya alteración se conoce como nefropatía diabética, la cual puede culminar en la incapacidad de estos órganos para realizar sus funciones, a lo que llamamos insuficiencia renal. Otros tejidos susceptibles de daño son nervios y arterias», advierte Carrillo.
Los altos niveles de glucosa en sangre podrían estimular la aparición de problemas cardiacos y trastornos óseos o articulares. También es posible que surjan problemas con la piel, el aparato digestivo, los dientes y las encías, así como disfunción sexual, entre otros.
Redacción: Agencias
Edición: Carreño, Reina
Fotos: Google
