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Los microplásticos, la pandemia que azota al siglo XXI

Recientes investigaciones por parte de la Universidad de Dinamarca del Sur han alertado la aparición de una alarmante cantidad de «Microplasticos», estos están en todas partes, incluso en el agua potable que consumimos, en la sal de mesa y lo peor en el aire que respiramos, esto significa que estamos completamente expuestos.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 20 de mayo de 2020 (ND58).- El doctor Elvis Genbo Xu, también profesor de toxicología ambiental en la universidad danesa alerto a la población de la inexplicable e inevitable exposición de por vida a los «microplásticos» y pidió urgentemente el estudio y la comprensión de los peligros que producen los «microplásticos» a la salud humana.

En este caso se estudió a fondo la aparición de «microplásticos» en la sal de mesa, agua potable y en el aire que respiramos.

¿Qué sucede con los microplásticos?

Estas partículas se han encontrado en muchos lugares, en especial en alimentos de nuestro consumo diario como lo son: la miel, la leche, la cerveza, y el marisco.

Sin embargo estos alimentos son de libre consumo, en cambio la sal de mesa, el agua potable y el aire son imprescindibles para la existencia humana.

Los investigadores han estudiado 46 artículos existentes, los científicos concluyeron que las mayores tres fuentes de ingestas de «microplásticos» se debe al aire, especialmente en aire de los espacios interiores.

¿Qué le sucede a nuestro cuerpo cuando inhalamos estas partículas?

Las consecuencias producen un daño a nuestros pulmones y sistema digestivo, no sabemos a ciencia cierta lo que esto significa, pero si hablamos de un consumo de por vida puede ser un fuerte motivo de alerta para toda la humanidad.

Desconocemos la cantidad de estas partículas en la comida, no se han realizado la suficiente cantidad de estudios que nos alerten a los daños que esto puede conllevar a nuestro organismo.

Los estudios anteriormente realizados en animales nos demuestran que la ingestión de «microplásticos» puede perturbar, por ejemplo, en el metabolismo y la salud de nuestro sistema intestinal.

Los investigadores han analizado más de 100 productos diferentes en todo el mundo, para detectar la aparición de «microplásticos» y pudieron deducir:

«Los microplásticos no provienen de la sal de mesa propia, si no de la preparación de esta, del secado, la producción envasado y transporte»

«Nuestro consejo es que los consumidores deben ser conscientes de la forma en que se producen y procesan los alimentos, porque probablemente no sólo en la producción y el envasado de la sal de mesa los microplásticos entran en el producto acabado que llega a las estanterías de los supermercados», apunta el científico Elvis.

La mayor parte de concentraciones de «microplásticos» en la sal de mesa se han descubierto en distintos países entre ellos: Croacia, Indonesia, Estados Unidos, China, Italia.

Por otro lado las concentraciones más bajas se encontraron en: Australia, Francia, Japón, Irán, Nueva Zelanda, Portugal, Malasia y África.

¿Qué pasa con el agua que consumimos?

La presencia de las partículas es mayor en el agua de botellones de plásticos reciclados.
Debido al descubrimiento de la presencia de estas partículas se originan principalmente en los pasos de la cadena de suministro de agua, especialmente en la tapa que sella el plástico, inclusive pudiera liberar micropartículas cuando se enrosca y se sellan las botellas de agua potable

Los «microplásticos» también pueden provenir de fuentes de agua contaminada por ejemplo en las plantas de procesamiento del agua potable, los lagos, aguas subterráneas y ríos.

¿Qué pasa con el aire que respiramos?

En cuanto al aire las principales fuente son principalmente las telas sintéticas, los neumáticos de goma y el polvo en las superficies.

También encontramos en los muebles, los materiales de construcción un factor muy importante es la quema de basura las partículas liberadas en el proceso son letales para la salud.

El aire puede liberar partículas de polvo especialmente afecta a los niños pequeños que se llevan todo a la boca, igualmente pasa con los juguetes de plástico acumulan mucho polvo.

El experto aconsejo dejar las ventanas abiertas, no utilizar telas sintéticas y evitar comprar productos de plástico en especial juguetes, muebles y contenedores de comida.

Redacción: Rubio, Laura Isabel (@lauraisabelrubio) | Econoticias
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: Cortesía


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