Zulia

El CLAP se desapareció de la Parroquia Francisco Ochoa, sector Sierra Maestra

La caja del CLAP llega en tiempos indefinidos. La última vez que llegó a esta comunidad fue a principio de año, en el mes de enero. Y los encargados del consejo comunal no saben cuándo podría ser distribuida nuevamente.

San Francisco, Zulia, Venezuela, 20 de mayo de 2020 (ND58).- En muchos sectores del Estado Zulia, no llega con frecuencia, tal es el caso de Sierra Maestra.

El gobierno anuncia el envío y distribución de la misma, pero en realidad  no cubre la demanda existente. Existen otros sectores donde demora meses, siendo el CLAP de suma importancia para aguantar la cuarentena social a consecuencia de la pandemia COVID-19.

Mariel Vivas, vecina del sector indicó: «La caja del Clap rara vez llega y cuando lo hace trae pocos productos. Lo más destacados: arroz, pasta y granos. Lo demás hay que buscarlo».

Por otro lado, la escasez de gasolina, ha influido en el traslado de muchos ciudadanos, que a la hora de hacer sus respectivas compras en sitios donde pueden encontrar precios más accesibles, tienen que caminar largos trayectos. Vivas, agregó: «Compramos para tres días o el diario, tenemos que caminar buscando precios más bajos, para rendir el dinero».


Además de la preocupación por la propagación del virus, los vecinos tienen que pensar en cómo alimentarse, por las limitaciones que existen actualmente. Muchas personas viven del día a día y desde que dio inicio a la cuarentena no se puede generar ingresos de la misma forma.

Esta inquietud se ve reflejada en una encuesta realizada por el sistema Patria, en la que han participado tres millones 412 mil 51 venezolanos de los cuales el 88 % respondió que requiere mayor atención en alimentación.

Es probable que la cuarentena preventiva, pueda traer consigo aumento de desnutrición a nivel Nacional.

El investigador del Centro de Estudios del Desarrollo (Cendes) de la Universidad Central de Venezuela, Carlos Aponte, considera que los Clap «es lo que ha ido quedando» de los programas de asistencia del gobierno.

Estamos viviendo la pandemia del COVID-19, quizás en las peores condiciones, porque muchos sectores padecen de agua, electricidad, servicio de gas y con necesidad de alimentación. Siendo Venezuela un país que no puede satisfacer las necesidades más importantes de los ciudadanos.

Cabe resaltar que los precios varios alimentos se duplicaron en pocas semanas. La directora de la firma local, Síntesis Financiera, Tamara Herrera, dijo que «en mayo la inflación puede ser mayor por los desajustes en la cadena de suministro tras la regulación de precios, la escasez de gasolina, además del efecto rezagado de la subida del dólar»

El sueldo mínimo se cotiza en 400.000 bolívares y la canasta básica en abril tuvo un costo de 28.972.732,90 según el Centro de documentación y análisis para los trabajadores.

Todos los involucrados coinciden que es necesario garantizar el suministro con mayor frecuencia. Tener una alimentación tan precaria convierte a los ciudadanos en blanco fácil de infecciones y virus.

Redacción: Abache, Kelly (pasante) @kellyav1
Edición: Villasmil, Henry
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