Salud

Estudio reveló que la inmunidad al COVID-19 es más alta de lo pensado

positivo a covid

Un estudio muestra que muchas de las personas con síntomas leves o asintomátias demuestran la llamada inmunidad mediada por células T incluso si no han dado positivo en la prueba de anticuerpos.

Madrid, España, 2 de julio de 2020 (ND58).- La inmunidad a COVID-19 es probablemente más alta de lo pensado. Lo sugiere un estudio que se publica en el servidor bioRxiv y que se ha enviado para su publicación en una revista científica y que muestra que muchas de las personas con COVID-19 leve o asintomático demuestran la llamada inmunidad mediada por células T al nuevo coronavirus, incluso si no han dado positivo en la prueba de anticuerpos.

Según los investigadores del Instituto Karolinska y del Hospital Universitario Karolinska (Suecia), esto significa que la inmunidad pública es probablemente más alta de lo que sugieren las pruebas de anticuerpos.

«Las células T son un tipo de glóbulos blancos que se especializan en reconocer las células infectadas por virus y son una parte esencial del sistema inmunitario», explica Marcus Buggert, uno de los principales autores del artículo. «Los análisis nos han permitido mapear en detalle la respuesta de las células T durante y después de una infección por COVID-19. Nuestros resultados indican que aproximadamenteel doble de personas ha desarrollado inmunidad de células T en comparación con aquellas en las que podemos detectar anticuerpos», reseñó el diario español ABC.

Sin embargo, esto no necesariamente nos acerca a la inmunidad colectiva, matiza Buggert. Se necesita hacer más análisis para comprender si estas células T proporcionan «inmunidad esterilizante», lo que significa que bloquean completamente el virus, o si pudieran proteger a una persona de enfermarse pero no evitar que porten el virus y lo transmitan.

Gran parte de la discusión sobre la inmunidad de COVID-19 se ha centrado en los anticuerpos: proteínas en forma de Y que actúan como «misiles derribando un objetivo», explica Buggert. Se unen al virus antes de que pueda ingresar a sus células y lo neutralizan. Si los anticuerpos no logran neutralizar el virus, puede ingresar a sus células y convertirlas en fábricas de producción de virus.

Las células T, por otro lado, se dirigen a las células ya infectadas y las destruyen por completo, evitando que se propaguen a otras células sanas. Al igual que los anticuerpos, las células T son parte del sistema inmunitario que tiene memoria. Una vez que reconoce un virus en particular, puede atacar rápidamente las células infectadas y matarlas.

Pero los análisis de células T son más complicados de realizar que las pruebas de anticuerpos y, por lo tanto, actualmente solo se realizan en laboratorios especializados. «Ahora se deben realizar estudios más largos y más longitudinales en las células T y los anticuerpos para comprender qué tan duradera es la inmunidad y cómo se relacionan estos diferentes componentes de la inmunidad COVID-19», afirma Buggert.

 

Texto: Agencias 
Edición: Villasmil, Henry / Chávez, Marian
Foto: Reuters

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