La fe en medio del confinamiento: pastor Albeiro Molano

Es Dios el punto entre la fe y creer donde muchos padecen por no conocer el camino: la verdad y vida.

Bogotá, Colombia, 27 de septiembre de 2020 (ND58).- La humanidad está experimentado grandes cambios en una igualdad de riesgo, sin diferencias para obtener la solución para evitar contraer el llamado COVID-19; la gran preocupación; es encontrar la cura con una base científica y en la búsqueda de la prevención, el hombre trabaja en una vacuna que aún no llega, pero más allá de la solución, ¿qué ocurre con la fe en medio del confinamiento?

Para muchos, los tiempos de pandemia, están representados en pánico y catástrofe, pero para mostrar el lado espiritual hemos compartido el tema con el pastor Albeiro Molano Pencue, nativo del Tolima parte del llano colombiano, un servidor que en medio de pruebas y desaciertos, da fe que Dios le hizo el llamado para llevar una iglesia que necesita palabra de vida y la promesa de Dios, desde pequeño su madre declaro que sería pastor; pero la adolescencia lo sedujo y por un tiempo se alejó del llamado del señor, entre fusiles al ingresar al ejército colombiano y madrugadas; fue paso a paso conocer el camino de verdad.

Para el 2002 siente el llamado de Dios de manera contundente y en medio de bombas, entiende que era el tiempo de volver a Dios, pero de manera definitiva, era una decisión radical; sólo en minutos su historia cambiaria, pero subió a un segundo piso para abrir una ventana; que le salvaría la vida, las detonaciones en un lugar de Bogotá llamado el cartucho habría dejado como saldo 19 personas fallecidas, él pudo ser la victima número 20.

Con una visión más clara del propósito del Señor en su vida, pensaba en la oportunidad de estar vivo y edificar su familia, al lado de su esposa la mujer que lo acompañaría en el proceso que no fue fácil, pero que sería lo que ya tenia en mente; estar rodeando de personas para dirigir en amor la iglesia de Dios: Ser pastor, un hombre no muy alto de estatura, pero con gran sabiduría y unción de Dios.

Para el mundo la vida del cristiano está en un constante juicio, e incluso indagan su pasado para justificar que no sería de cualquier doctrina, cuando realmente el llamado es de parte de Dios, es una conversión; es la búsqueda de lo bueno, es la respuesta ante la dificultad; y cuando la decisión es seguir el camino de Dios se inician las luchas espirituales, pocas conocidas por aquellos que no están preparados ni en fe ni en conocimiento.

Como el efecto dominó fueron cayendo los países en medio de las crisis del coronavirus, Colombia con altas cifras de fallecidos, crecía la incertidumbre, y como un impacto sonó un boletín informativo; las iglesias cerraron sus puertas, nadie podía estar cerca, se inició la campaña del distanciamiento social; la predicación quedo en una reunión resuelta en la transmisión de devocionales a través de las redes sociales, aplicando planes para llevar palabra en medio del terror.

En medio de las grandes circunstancias es cuando Dios nos pone a prueba, aun a aquellos que le sirven a Dios, pero como una gran bendición y pueblo escogido se sintió la diferencia de aquellos que no han entendido que hay detrás del coronavirus; y los que decidieron experimentar la misericordia de nuestro padre celestial en estos tiempos.

Para entender más en testimonios vivos, la iglesia Renovación Integral casa de Dios que sirve de adoración y reunión, cerró una puerta, pero abrió otra que permitió que todo aquel que necesitaba el pan de vida pudiera obtenerlo en medio de la tribulación desde sus casas, aplicando la fe en medio del confinamiento, y es allí donde surgen las habilidades, utilizar la tecnología para expandir la palabra del Señor.

La fe, en todo momento ha estado, es la certeza, aunque no lo vemos en el momento está ahí en la parte espiritual, al todopoderoso no lo vemos; pero se manifiesta a través de los hecho, de los milagros; nos lleva a creer; a través de su palabra; en la biblia dice en hebreos 11: 6; «Sin fe es imposible agradar a Dios»; por eso es necesario que el que se acerque a Dios crea que le hay, sin darle paso a la duda, como mucho tienen por costumbre.

Actualmente, el coronavirus cambio la vida del mundo, los obligó a un encierro, que definitivamente el ser humano no estaba preparado; para algunos lo relacionaron con escuchar la voz de Dios y era necesario este tiempo; para otros lo ven como un castigo que aún no termina; apoyándose en pasajes bíblicos y mostrándolos como el fin de los tiempos; sin recordar que hemos pasado por otras pandemias como la peste negra.

Pero el pastor Molano, lo interpreta como un llamado para volverse a Dios y no como el fin de los tiempos, como un campanazo y se refiere al libro del Apocalipsis 3: 20; «He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo».

También afirma, que el tiempo de pandemia ha sido una bendición, ya que todo nos ayuda a bien a los que amamos al Señor, en todo lo que se vive en el mundo entero, como iglesia vimos una oportunidad para llevar una palabra de esperanza, cerramos las puertas, pero mucha gente viene a ser aporte y otros a consejería; no lo miramos como un castigo o como la ira de Dios o el fin del mundo, es una oportunidad para que la gente se arrepienta, y se vuelvan a Dios. Esa posición de crisis de caos nosotros nos empoderamos para salir adelante, sucumbir al que este desesperado y llevarle una palabra de vida.

Para la Iglesia Renovación Integral, implementó todas las plataformas para predicar de manera virtual, no fue fácil pero la preparación es la misma, contaban con algunos recursos, pero implementaron estrategias; ya que nadie podía salir de la casa, tenían la idea de darle la otra parte de la información; ya que en el momento todo lo que se transmitía a través de los medios de comunicación era el miedo y el pánico ante la situación.

De una manera tranquila y serena, comenta que cada paso consolidado fue gracias a través del espíritu santo, ya que todas las transmisiones que se han realizado han ido mejorando, con la finalidad de estar presente en cada uno de los hogares de nuestros hermanos y llevar consuelo y esperanza día a día, mañana y tarde, una palabra fresca; e incluso se empezó a notar gente que no es de la iglesia; y eso representó gozo y logro esperado.

Seguimos buscando más razones para tener fe ante cualquier situación; y lo relacionamos con el agradecimiento, desde lo más sencillo por cada despertar; ya que representa ese milagro que buscamos a diario y ese milagro es estar vivo, sólo el hecho de respirar; es motivo para agradecer y tener fe en lo que sucederá.

La fe ha estado desde los grandes hombres de los pasajes bíblicos como Abraham, desde la creación de la tierra, en las enseñanzas de Jesús; sólo que la humanidad le cuesta entender que la acción está en confiar en Dios por sobre todas las cosas.

Venezuela también ha sido tocada de manera agresiva por el coronavirus; y refleja la angustia de no saber qué va a pasar y cuándo terminará; lo importante es entender que el mismo Dios de Colombia es el mismo que llama a los venezolanos a arrepentirse, es un tiempo difícil en el cual el mundo se paralizó, Dios le ha dado la oportunidad que se arrepienta, le da una oportunidad al mundo entero que podamos reconocer que es un Dios poderoso, pero es necesario que le busquemos ahora que puede ser hallado, es un tiempo de igualdad y sólo el camino a la salvación es Dios.

La solución va a estar en el señor, es el campanazo a nivel mundial la búsqueda de Dios, él nos está haciendo un llamado al arrepentimiento, la biblia habla de estar preparado, siempre ha habido pandemias, como la maldad, la peste negra, la deshonestidad, la injusticia y el egoísmo, sólo que a diferencia de la actual son muertes espirituales.

Para el hombre es más fácil hablar del fin del mundo que de la venida de Dios; es un tema que ha transcendido durante todos los tiempos y tiene que ver con creer en la segunda venida.

Para el pastor Albeiro, lo llama tiempos extras, y hace referencia a la venida de Dios como un tema complejo pues nadie sabe cuando vendrá, solo el Padre lo sabe. Es necesario creer y tener la seguridad que en medio del confinamiento el Señor nos ha guardado; a pesar que el mundo cambió, sin poder saludarse, adicionar elementos obligatorios como el tapabocas; quedarse en casa; la pandemia no es el fin del mundo, sólo es el medio que Dios está usando para reflexionar.

Para todo aquel que ha entendido que atravesar por este tiempo es un proceso, reconoce que Dios ha sido sustento para muchos, la situación afirma que Dios ha estado con nosotros. La diferencia en la visión del tiempo actual es Dios, es la línea entre el terror y la oportunidad, en lo adverso y la bendición; ha sido un aprendizaje; de lo malo sacamos lo bueno, es por ellos que es importante: aprender a confiar en Dios a pesar de todo.

Entendemos que no es fácil perder un familiar, ha sido duro, pasar el momento de dolor, la idea es animar a los familiares, ya que el hecho del duelo es totalmente diferente; las lagrimas se observan en una cámara de celular y los sepelios no son más de 10 personas, pero para la iglesia la misión ha sido muy importante fortalecer el corazón de la gente; darle una palabra ante el dolor.

La fe seguirá moviendo montañas, multitudes y todo aquello que necesite ser tocado por Dios; el señor necesito estar a solas para interceder por el pueblo de Israel, a causa de su rebeldía porque no quisieron buscar a Dios, y así pasaron por mucho tiempo para que el señor lo escucharas, lo que se traduce por un proceso; en el que a modo actual significa sacar las habilidades y capacidades de las personas que el momento lo ven como una oportunidad.

Finalmente, para el servidor de la iglesia Renovación Integral; era necesario confinar quitarnos los sonidos de la ciudad; para poder escuchar la voz de Dios, en el caso de Venezuela resurgimos de un momento de crisis, aun en medio de todo; poder observar los más sencillo como el sol de la mañana dando señal que Dios es fiel, un lucero tan bonito anunciando que el señor está allí y nunca nos ha dejado.

Dios sigue inquietando el corazón de sus hijos, y promete disfrutar de la paz por encima de todo lo que venga; esto significa vivir cada día como si fuera el ultimo, bajo el agradecimiento y sabiendo: «si somos agradecidos, somos bendecidos; un día más par vivir, pero hoy es el día para agradecer».

¡Gracias a Dios por estar con nosotros en medio del confinamiento!

Redacción Morales, Carolina/Corresponsal Colombia
Edición: Villamil, Henry
Gráfica; Morales, Carolina

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