#ZulianasProtagonistas | Vanessa Chamorro: «No somos solo una cara y un cuerpo bonito, somos más que eso, somos inteligencia»

A pesar de ser aun muy joven, esta maracaibera ya cuenta con casi una década demostrando que no siempre la experiencia es la regla.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 08 de marzo de 2021 (ND58).- Con apenas 31 años de edad Vanessa Chamorro, graduada en el año 2011 en Comunicación Social, mención impreso, ya muestra una importante trayectoria profesional, ha conseguido reafirmar que la mujer no solo es una cara y un cuerpo bonito.

Esta entrevista tiene su historia… tal vez en otro momento se las relate. Aquel sábado cuando acordamos vernos en la sala de espera del Diario Versión Final —donde «Vane» trabaja— me sorprendió ver un tanto nerviosa a mi querida entrevistada.

Y es que todos sentimos miedo escénico aunque a veces algunos queramos ocultarlo, por otra parte para quien está acostumbrado a ser el que interpela, no le resulta sencillo verse en el lado opuesto.

Chamorro es una de las pocas personas afortunadas que se gradúan en Venezuela y casi al instante son contratadas, así comenzó su carrera profesional. La joven —para entonces de 21 años— con grandes sueños, apenas si imaginaba todo lo que viviría en apenas unos años.

Diario Que Pasa sería su primera casa, dentro del periódico regional le tocó comenzar transcribiendo para el portal web, labor que desempeñó muy bien, tanto que su jefe inmediato a los pocos meses la ingresó al equipo impreso.


«Mi jefe vio que yo tenia más que solo trascribir. Comencé en la fuente de sucesos y aunque muchos no me veían capaz de asumir ese reto permanecí por seis meses ahí, viví motines en la cárcel de Sabaneta, enfrentamientos entren bandas, muertos, muchas cosas desagradables, por otra parte como eres mujer te quieren “echar los perros” ¿Si me entiendes?, o sea quieren aprovecharse de la oportunidad y bueno como mujer soy muy “jodía”, pero realmente me gustó la experiencia».

La fuente que muchos quieren evadir no fue la única que Chamorro trabajó, de hecho, «Vane» se paseó por casi todas las fuentes del periodismo, como se conoce dentro del medio «pateó la calle», incluso monitoreo nacionales donde vivió la controvertida noticia de la muerte del entonces presidente Hugo Rafael Chávez Frías.

Pronto fue ascendida a editora dentro del Diario Que Pasa y cuando todo parecía transcurrir de manera «normal», un giro de 360 grados le cambió la vida de golpe «mi jefa de información Carol Chávez renuncia a su cargo y se va al Diario Versión Final, a los pocos meses me llama para que me vaya a trabajar con ella».

Coordinadora de información fue el cargo que recibe Chamorro en su nuevo empleo, designación que no fue bien vista por el resto de sus compañeros periodistas que desde hacía varios años ejercían dentro del rotativo.

«Cuando entré a trabajar en Versión Final muchos no estuvieron de acuerdo, entré directamente como jefa, entre ellos hombre que tenían más tiempos, inclusos mujeres sintieron celos porque yo venia llegando (…), pero poco a poco fui ganándome el respecto, más que respeto, nos hicimos grandes compañeros y amigos».

Ahora bien, es cierto que dentro de nuestra sociedad existe un predominio de valores asociados a la valoración de la capacidad individual frente a los demás y por tanto del espíritu competitivo, lo que llamamos meritocracia, o lo que es lo mismo que los experimentados son los que deberían ocupar cargos gerenciales o de liderazgo, pero ya sabemos que toda regla tiene su excepción.


Vanessa Chamorro ha demostrado a lo largo de los años que sus superiores no se equivocaron al colocarla en cargos de envergadura y que a pesar de la edad cualquier joven bien preparado puedo asumir responsabilidad y desempeñarse de la mejor manera.

«He tenido muchos problemas con personas que creen que por joven no se o no tengo la capacidad de manejar situaciones apremiantes o dirigir, quizás se piensan “esta jovencita no me va a venir a mandar”, a veces siento que he sido subestimada, pero sabes Henry, he podido demostrar en muchas oportunidades que a pesar de mi edad, mi mentalidad es más madura de lo que indican mis años biológicos».

Pero «Vane» no solo ha tenido que lidiar con su edad, el machismo y un cargo de mucha responsabilidad a muy temprana edad, también ha tenido que evolucionar y adaptarse a los cambios, a los nuevos tiempos, pasar del impreso tradicional al impreso digital y las redes sociales por ejemplo.

Todo esto me llevó a la pregunta obligada ¿Cuál es la formula del éxito para Vanessa? «Mira, hay que capacitarse, prepararse, pero también reflexionar y pensar, un país no va a cambiar con personas mediocres, sin perspectivas, sin ganas de echar para adelante, nosotros somos los que vamos a echar para adelante este país».

Tengo que confesar que me encantó la respuesta de mi entrevistada, no esperaba menos de ella y ya que tenemos muchas cosas en común, entre esas, amar nuestra profesión, le solté una de mis interrogantes favoritas ¿De qué carece el periodismo actual?, la cual sin titubeo respondió «el periodismo carece mucho de investigación, de seriedad, de veracidad, incluso de creatividad, cualquiera coloca algo en las redes sociales y no verifican la fuente, eso no es periodismo, no es lo que todos dicen o lo que una persona dijo y yo fiarme de eso, tienes que investigar».

Entonces surge mi siguiente pregunta mientras le hacia algunas fotos en primer plano ¿Qué podemos hacer al respecto Vanessa? Intimidada un poco por mi cámara, «Vane» sonrió tímidamente al tiempo que respondía «pienso que primero hay que trabajar con la nueva generación, trabajar en el equipo que tienes, se aprende en la práctica, nosotros somos como sus tutores y su ejemplo, si ellos vienen con fallas de las instituciones, tenemos que guiarlos por donde es, corregirlos, orientarlos, darles las herramientas y plantearles los temas, hacerles ver que es noticias y que no, por ahí van los tiros».

Hasta el momento he logrado sacarle mucha información a «Doña Barbara» —remoquete que le pusieron sus compañeros de trabajo por su seriedad—, la verdad nunca la he percibido ruda o arbitraria como para relacionarla con el personaje recio del clásico literario de Rómulo Gallegos—, pero ¿qué hay de su vida personal?


Vanessa Chamorro está felizmente casada —malas noticias para los que la pretenden—, y aun no es mamá, ella no tiene reparos en contarme que vive sin problemas mayores con su esposo, el cual es un destacado músico y que la apoya mucho en su carrera, además de sentirse extremadamente orgulloso de ella, así mismo en lo profesional «no tenemos problemas de ego, más bien me dice que yo soy muy profesional para lo que me pagan —risas—, los únicos problemas que hemos tenido se relacionan con el tema horario, sobre todo cuando trabajaba de noche, eso imposibilitaba el tiempo de calidad juntos, muchos no lo creen pero no es celoso, el me lleva a eventos, me acompaña cuando puede (…) Gracias a Dios me tocó un hombre cero machista».

La vida le ha regalado un camino bastante amable a nuestra querida Vanessa Chamorro, con sus tropiezos normales, pero a fin de cuentas enriquecedores, por lo demás merecedora de esos logros conseguido pues ha trabajo duro, aún tiene muchos sueños por materializar, como poseer su propio medio de comunicación digital y seguro estoy que no pasará mucho tiempo para que lo consiga, sin duda una genuina Zuliana Protagonista.

«A todas las mujeres en su día, primero que todo felicitarlas y recordarles que nosotras hemos marcado la pauta, nos hemos convertido en protagonistas, que hemos demostrado que podemos dar tanto o igual que un hombre, que podemos ser empresarias, que podemos ser emprendedoras, que si puede, que somos guerreras y que seamos ejemplo e inspiración de generaciones por venir, que no somos solo una cara y un cuerpo bonito sino que somos más que eso, somos inteligencia». Vanessa Chamorro.

Redacción ND58/Villasmil, Henry
Gráficas: @villasmilhfoto

 

 

 

 

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