El sector comercial de Maracaibo resiste la crisis operativa
El empresariado zuliano mantiene su operatividad y eleva el nivel de empleo, a pesar de los desafíos eléctricos y tributarios durante el segundo trimestre de 2026.
Maracaibo, Zulia, Venezuela, 12 de agosto de 2026 (ND58).- Durante el segundo trimestre de 2026, el sector comercial de Maracaibo logró incrementar su nivel de empleo en un 7,09 %, pese a enfrentar graves deficiencias en los servicios públicos y una alta presión tributaria. Así lo revelan las recientes investigaciones de la Cámara de Comercio local, las cuales evidencian la formidable capacidad de resiliencia del empresariado frente a un entorno económico sumamente exigente.
Según Dino Cafoncelli, presidente de la Cámara de Comercio, el más reciente Censo Comercial, de 1872 locales inspeccionados en los principales corredores viales, el 62 % permanece abierto al público frente a un 38 % clausurado.
Aunque esta cifra representa una ligera contracción frente a 2025, la fuerza laboral formal creció significativamente al pasar de 9369 a 10 033 trabajadores.
La avenida Cecilio Acosta lidera los niveles de ocupación con un 70 % de operatividad, seguida muy de cerca por Las Delicias y La Limpia, ambas con un 65 %.
En contraste, zonas de gran tradición como Gilberto Correa, 5 de Julio y Bella Vista promedian entre un 56 % y un 55 % de establecimientos activos.
Recomposición del tejido productivo
El dinamismo laboral y las nuevas contrataciones se concentraron en las cadenas de supermercados, las tiendas de conveniencia, así como en la venta de electrodomésticos y repuestos automotrices.
Por el contrario, áreas como la confitería, los recintos de salud privados y los centros de entretenimiento experimentaron una clara contracción en sus operaciones.
La realidad en los seis principales centros comerciales muestra un escenario complementario, pues agrupan 1756 locales con un nivel de ocupación general que bordea el 70 %.
La oferta interna está dominada por los establecimientos gastronómicos (21 %), seguidos por las tiendas de ropa (19 %) y las zapaterías (13 %).
El éxito operativo de estos grandes recintos depende fundamentalmente de los comercios principales de atracción, los cuales se encuentran operativos en el 83 % de las edificaciones evaluadas.
Las sucursales por departamento y las salas de cine fungen como los mayores motores para garantizar un flujo constante de visitantes.
El lastre operativo de la infraestructura
La precariedad del suministro eléctrico constituye el obstáculo más severo para el mercado comercial, dado que el 96 % de los comercios padece rigurosos racionamientos.
Ante esta vulnerabilidad, resulta alarmante que apenas un 35 % de las unidades de negocio posea plantas generadoras para mitigar los apagones, que habitualmente superan las quince horas semanales.
El acceso al agua potable también refleja disparidades profundas; mientras que en la avenida 5 de Julio el 86 % de los locales recibe el suministro, en La Limpia la cobertura desciende a un crítico 64 %.
Además, la intermitencia quincenal es la norma predominante para gran parte de los establecimientos conectados a la red municipal en corredores como Cecilio Acosta y Las Delicias.
Estos fallos sistemáticos obligan a los propietarios a buscar alternativas externas que merman su rentabilidad de manera considerable.
De hecho, el 43 % de los empresarios encuestados reportó un incremento en el gasto destinado a suplir estas carencias, transformando los servicios básicos en un costo operativo directo de alto impacto.
Inversión cautelosa y perspectivas futuras
A pesar del entorno adverso, las compañías continúan inyectando capital en sus estructuras, priorizando la modernización tecnológica (39 %), los inventarios (28 %) y el recurso humano (27 %).
Sin embargo, el 70 % de los empresarios se ve forzado a recurrir a sus propios flujos de caja, debido a que la banca privada nacional apenas logra financiar el 12 % de los proyectos.
El Índice de Confianza Empresarial se situó en 22 puntos, lo que evidencia una caída de tres puntos respecto al trimestre anterior, enmarcada en una postura prudente pero aún positiva.
De cara al próximo período, el 54 % de los comerciantes proyecta un aumento en sus ventas, el 42 % elevó sus niveles de importación y el 78 % planea conservar intacta a su plantilla laboral.
Una encuesta relámpago, ejecutada tras los sismos del 24 de junio, confirmó que el verdadero riesgo económico no proviene de los fenómenos naturales, sino del franco deterioro de la infraestructura urbana.
Al respecto, Dino Cafoncelli concluyó: «Estos resultados reafirman la vital importancia de disponer de información confiable, pues, como señalan los datos estadísticos, «mantener la actividad representa ya un ejercicio de ‘supervivencia’ constante» en nuestra región».
Sala de redacción ND58
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: @villasmilhfoto





