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Caibo revalida su idilio con Maracaibo en un regreso triunfal

El dúo zuliano agotó las entradas en el Aula Magna de la URU tras diez años de ausencia, demostrando que su fanaticada los esperaba con profunda devoción.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 18 de octubre de 2026 (ND58).- El fervor de 1.314 almas confirmó que el amor por Caibo sigue intacto este sábado 17 de octubre, cuando Beethzart (Beet) Acosta y Simón Ruiz (Toto) abarrotaron el Aula Magna de la Universidad Rafael Urdaneta (URU). El aclamado dúo marcó su anhelado retorno a los escenarios de su tierra natal luego de una década, en una noche que dejó claro que el público maracaibero añoraba su música.

A las nueve de la noche, el clamor ensordecedor de los asistentes recibió a los intérpretes para dar inicio a esta gira nacional, que contempla tres conciertos en el país.

Ataviados con chaquetas y pantalones de mezclilla —Acosta con un suéter negro y Ruiz con uno blanco—, los artistas abrieron la velada al ritmo del tema homónimo de su nuevo sencillo, «La del Sol Amada».

Previo a la aparición de los músicos, las pantallas proyectaron un emotivo e inspirador manual de convivencia.

Este «instructivo caibero» instaba a los presentes a cantar a todo pulmón, sonreír, llorar, saludar al compañero de al lado y valorar la vida, estableciendo una atmósfera de conexión absoluta desde el primer segundo.

Un repertorio entre la nostalgia y la innovación

Durante dos horas y media de música ininterrumpida, el espectáculo deslumbró con un sonido impecable, efectos visuales y un aforo completo iluminado por cientos de linternas de teléfonos.

La energía subió de nivel con la interpretación de «Sucursal», para luego pasearse magistralmente por la balada y la rica raíz afrovenezolana que los ha consagrado.

A lo largo de casi treinta canciones, los zulianos entrelazaron clásicos imprescindibles como «La despedida», «Te amo, te extraño», «Te llevo en mi corazón» y «Poesía criolla» con propuestas frescas de su reciente producción.

Entre las novedades destacaron «Reina mía», «Tambora», «Aún te amo», además de regalar un sentido segmento navideño al entonar icónicas gaitas zulianas y una nueva versión «caibera» de «Tu amor para Navidad» .

Lágrimas, gratitud y raíces musicales

En medio de tanta euforia, la noche ofreció un momento de profunda intimidad artística.

Ruiz, con el cuatro y la guitarra en las manos, y Acosta sentado al piano, se mostraron conmovidos hasta las lágrimas al palpar la lealtad inquebrantable de sus seguidores.

Los cantautores aprovecharon la pausa acústica para expresar su enorme gratitud. «Darle este concepto y envergadura al disco «La del Sol Amada» tiene cosas muy importantes, porque volvimos a nuestra raíz, a hacer la música que tanto amamos cuando comenzamos en el 2005», confesaron visiblemente emocionados.

Asimismo, reconocieron el nerviosismo que sintieron al retomar su carrera profesional.

«No sabíamos qué iba a pasar cuando lanzáramos esa música a la calle, ni qué iban a decir de nosotros; esto es un homenaje para la ciudad, a nuestra cultura, a nuestras mujeres y a nuestras madres», afirmaron totalmente conmovidos.

Un amanecer de colores para sellar la promesa

A las once en punto de la noche, los músicos anunciaron su despedida, pero el estruendoso coro que exigía su regreso los obligó a volver a la tarima.

Para complacer a los miles de presentes, cerraron la velada histórica con las exitosas piezas «La promesa» y «Ella fue».

El clímax de la presentación llegó con una inmensa lluvia de papelillos de colores que simuló el radiante amanecer de la región, coronando una jornada perfecta.

Con el rotundo triunfo de esta primera función, Caibo reafirmó su vigencia y dejó el escenario servido para un segundo concierto pautado para este domingo 18 de octubre, donde aseguran superar todas las expectativas.

Sala de redacción ND58
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: @villasmilhfoto

 

 

 

 

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