Recordando a Rafael María Baralt celebramos Día Mundial de la Poesía

El orbe celebra el Día de la poesía, que no es otra cosa que la manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación. La decisión de proclamar el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía fue aprobada por la UNESCO durante su 30º periodo de sesiones, que se celebró en París en 1999.
Maracaibo, Zulia, Venezuela, 23 de marzo de 2017 (D58).- El principal objetivo: apoyar la diversidad lingüística, a través de la expresión poética y dar la oportunidad a las lenguas amenazadas de ser un vehículo de comunicación artística en sus comunidades respectivas.
La poesía contribuye a la diversidad creativa al cuestionar de manera siempre renovada la forma en que usamos las palabras y las cosas, y nuestros modos de percibir e interpretar la realidad.
Este día tiene como propósito promover la enseñanza de la poesía; fomentar la tradición oral de los recitales de poéticos; apoyar a las pequeñas editoriales; crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación, para que no se considere una forma anticuada de arte, sino una vía de expresión que permite a las comunidades transmitir sus valores y fueros más internos y reafirmarse en su identidad; y restablecer el diálogo entre la poesía y las demás manifestaciones artísticas, como el teatro, la danza, la música y la pintura.
Antiguamente, la poesía se escribía únicamente en versos, rigiéndose por un conjunto de normas sobre la composición denominada métrica. Actualmente, sin embargo, la poesía moderna se caracteriza por el predominio del verso libre, donde el autor tiene libertad total para disponer y organizar los versos en el texto, y buscar su propio ritmo, sin ataduras de rimas o métricas.
En el Zulia Rafael María Baralt es uno de los principales exponentes de este género literario, sino el más relevante y no fue hasta 1842, cuando tenía 32 años, que inició su extensa obra poética que lo convirtió en un zuliano destacado.
«Adiós a la Patria» es su poema más importante y extenso. Contiene estrofas que fie agregando hasta los días cercanos a su muerte:
Tierra del sol amada
Donde inundado de tu luz fecunda
En hora malhadada
Y con la faz airada
Me vio el lago nacer que te circunda.
Las últimas estrofas del poema son las siguientes:
No te duela mi suerte,
No maldigas mi nombre, no me olvides
Que, aún vecino a la muerte,
Pediré con voz fuerte
Victoria a Dios para tus justas lides
Dichoso yo si un día
A ti me vuelve compasivo el cielo,
I me da, patria mía
Digno sepulcro en tu sagrado suelo.
Jorge Vidovic López, en su obra Rafael María Baralt, Antología, Volumen II, señala que: «a pesar del poco tiempo de su existencia física, creó un estilo propio y nos dejó obras que le acreditan como maestro de la lengua castellana. En los últimos años de su vida (desde España), Baralt tiene voz de continente. Es el alma de América, hablando desde Europa en cátedras de sociología y de humanidad; es el maestro, en toda la plenitud de su mensaje. Habla, escribe, piensa, y sus ideas, grandes y signadas de eternidad, ruedan, por sobre el filo de su época hasta alcanzar el germen de los siglos».
Obras
Adiós a la Patria. Sevilla, 1843.
Poesías
A Alberto Lista (¡Bien haya la piedad que augusta ofrenda)
A Cristóbal Colón (¿Quién La fiereza insulta de mis olas?)
A Dios (Perlas son de tu manto las estrellas)
A Dios (Cielos, orbes y abismos reverentes)
A la batalla de Ayacucho (¡Mudo EL cañón, del campo fratricida!)
A la memoria de don Alberto Lista y Aragón (¡Levanta de tu tumba, oh de la hispana)
A la muerte de Judas (De su traición el peso infame a tierra)
A la Santa Cruz (1) (Fuiste suplicio en que a morir de horrenda)
A la Santa Cruz (2) (Suplicio fuiste en que a morir de horrenda)
A la Santa Cruz (3) (Alto Portento del amor divino)
A la señorita venezolana Teresa G. (Si del Guaire gentil en la ribera)
A S. M. la reina doña Isabel II (Vierte tu sangre con furor insano)
A Sevilla (Deja los juegos ya; deja de amores)
A Simón Bolívar (1) (Él fue quien fulminando el hierro insano)
A Simón Bolívar (2) (Fiero en la lid y en la victoria humano)
A un ingenio de estos tiempos (Soy incapaz, Ernesto, de engañarte:)
A un plagiario (Tranquilízate, amigo, tus escritos)
A una señorita con motivo de haber entrado en religión (En la cándida frente el sacro velo)
A una tonta (Nadie lo niega, Elisa, y yo el primero,)
Adán en la redención (Cuando al morir Jesús, en su cimiento)
Al nacimiento de la Princesa de Asturias (¡La Reina es madre! Venturoso día)
Al señor Conde de San Luis (Sublima al cielo la sagrada frente)
Al sol (1-Baralt) (Mares de luz, ¡oh sol!, en la alta esfera)
Al sol (variante del anterior) (Mares de luz por la sonante esfera,)
Contestando a una invitación (No niego la costumbre: menos niego)
El mar (Te admiro, ¡oh mar!, si la movible arena)
El viajero (Ave de paso que vagando gira)
Imprecación al sol (¡Rey de los astros, eternal lumbrera,)
La bombardeo de Barcelona en 1843 (De un eco en otro sordo retumbado)
Luzbel en la redención (Muere Jesús y al punto estremecida)
La redención (Cuando del pecho en la garganta helada).
Redacción y fuente: María Luisa González/Prensa Secretaría de Cultura
Edición: Villasmil, Henry
Foto: de archivo
