La mujer también brilla en el tabloncillo

WNBA (foto referencial)

El baloncesto es un deporte que despierta pasiones alrededor del globo, sin importar sexos. Las mujeres también forman parte del mundo de esta disciplina, incluso, forjando nuevas leyendas. Hoy en Digital58 honramos a las mujeres que construyen su propio lugar en la historia del baloncesto WNBA y NBA .

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 07 de marzo de 2020 (ND58).- El empoderamiento femenino ha saltado también a la cancha dejando varios nombres que hacen eco entre los fanáticos de este deporte y entre algunas leyendas.

El icónico Kobe Brayant ya se había pronunciado sobre algunas estrellas de la edición femenina del mejor baloncesto del mundo, la WNBA. Y si son dignas de un elogio de Kobe, deben ser reconocidas por todos.

WNBA

Diana Taurasi

Californiana de nacimiento, hija de padre italiano y madre argentina, Taurasi debutó en el baloncesto profesional femenino en el año 2004, contando hoy en día con 16 años de experiencia en una vasta carrera deportiva.

Fue reclutada aquel año por el Phoenix Mercury de la WNBA, equipo en el que se mantiene hoy en día. En su primera campaña como profesional ya había dejado su huella en el deporte y se encaminaba a ser una de las mejores cuando fue seleccionada para el Juego de las Estrellas. Esa misma temporada demostró todo su talento y obtuvo el reconocimiento de Novata del Año.

Con el equipo de Phoenix se ha alzado como campeona de la Conferencia Oeste y de la WNBA en tres oportunidades en los años 2007, 2014 y 2017. En junio del 2017 se convirtió en la máxima anotadora en la historia de la liga tras alcanzar 7.497 puntos, los cuales superaron la marca anterior de 7488 conseguida por Tina Thompson

Por su parte, al vestir el uniforme del seleccionado norteamericano se ha hecho con el Oro Olímpico cuatro veces seguidas en los juegos de Atenas (2004), Beijing (2008), Londres (2012) y Rio (2016).

Sin duda, Taurasi, una mujer ejemplar, tiene su puesto asegurado en el Salón de la Fama del Baloncesto.

Maya Moore

A pesar de estar desconectada del baloncesto desde 2018, Moore es una de las profesionales más importantes en los últimos años para el deporte, con sus 8 temporadas de experiencia en la liga de las mujeres.

Cuando abandono el tabloncillo para «estar con mi familia y centrarme en algunos sueños que me revuelven el corazón desde hace años», Moore dejó unos números impresionantes. Poseía un promedio de 16.03 puntos por partido, con una efectividad de campo del 45.33 por ciento, que acompañaba de un 38.55 por ciento de eficiencia en tiros desde la zona de tres, estadísticas que hasta los más grandes en la NBA miran con recelo.

Con su equipo, el Minnesota Lynx, obtuvo el premio a la Jugadora Más Valiosa de las Finales de 2013 y 2014. Siendo una de las mejores jugadoras de su generación y con tan solo 30 años posee cuatro anillos de campeonato. También obtuvo el Oro con los Estados Unidos en las Olimpiadas de 2012 y 2016.

El compromiso de Moore sale de la cancha de baloncesto y actualmente es una ciudadana comprometida con las causas justas. La jugadora retraso su regreso a la duela luego de anunciar que lucharía por el logro de una reforma penal en los Estados Unidos.

Ellena Delle Donne

Talentosa y humana, Delle Donne es una de las jugadoras más influyentes del baloncesto femenino. Su gran inspiración, reconoce que es su hermana menor, Lizzie, quien tiene una parálisis cerebral y padece sordoceguera, lo que le ha motivado también a crear una ONG dedicada a niños y niñas con discapacidad. Su solidaridad es una de las características que más destacan de su asombrosa personalidad.

Sobre la cancha ha demostrado ser una de las mejores jugadoras de los últimos tiempos. Fue seleccionada por las Chicago Sky en 2013, con quienes en su año de debut consiguió ser la novata con más votos para el Juego de las Estrellas, lamentablemente una lesión no le permitió disputar la duela. En esa misma campaña fue galardonada como Novata del Año, luego de guiar a su equipo hasta la Fase Final.

En 2017 cambió de ciudad y se fue a jugar con las Washington Mystics, equipo en el cual permanece.

Fue nombrada también Jugadora Más Valiosa de la WNBA en los años 2015 y 2019.

Aunque no posee anillos de campeonato, si tiene en su haber una medalla de Oro de los Juegos Olímpicos Rio 2016, cuando formo parte del equipo norteamericano, con el cual se prepara para participar en la próxima cita olímpica de Tokio 2020.

Poder femenino en el Salón de la Fama

La WNBA no posee su propio «salón de la inmortalidad», por eso sus leyendas tienen su propio espacio en Springfield, donde comparten lugar con los inmortales de la NBA. Ese es el caso de las históricas Katie Smith y Tina Thompson, quienes en 2018 fueron exaltadas a la posteridad.

Smith es la cuarta anotadora histórica de la WNBA con 6452 puntos obtenidos en su amplia carrera de 14 años, desde 1999 hasta 2013. Con las Detroit Shock obtuvo dos títulos de campeonato de la liga femenina y el título de Más Valiosa de las Finales de 2008. Mientras que en el plano internacional es tricampeona olímpica con la selección de Estados Unidos.


Por su parte Thompson es hoy día la segunda mayor anotadora en la historia de la liga con 7488 puntos, solo superada por Diana Taurasi. Además formo parte de las Houston Comets, la primera dinastía de la liga, con las cuales ganó cuatro campeonatos, fue seleccionada en nueve oportunidades al Juego de las Estrellas y tres veces estuvo en el equipo ideal del baloncesto femenino norteamericano. Con su selección nacional se colgó en el cuello dos preseas doradas en los Juegos Olímpicos.

NBA

Con la llegada de Adam Silver como comisionado de la liga se produjo un aumento progresivo de los puestos ocupados por mujeres. Un crecimiento que se está materializando desde de los bancos, un camino largo y lento que poco a poco aspira a conquistar un espacio importantísimo en este deporte.

En 2017, un estudio de la Organización de las Naciones Unidas estimaba que había un 50,5 por ciento de hombres y un 49,5 por ciento mujeres sobre el total de la población mundial. Sin embargo, en ese mismo año, de los aproximadamente 210 técnicos (entrenadores jefe y asistentes) que formaban parte de las 30 franquicias NBA, tan solo un 0,014 por ciento del total eran mujeres.

Concretamente tres: Becky Hammon (San Antonio Spurs), Jenny Boucek (Sacramento Kings) y Nancy Lieberman (Sacramento Kings). Un desequilibrio que contrastaba con los movimientos sociales que se estaban produciendo en la sociedad civil en todo Occidente, en mayor o menor medida.

La NBA es una liga eminentemente de hombres, de eso no hay duda. Es una competición masculina. A pesar de esta obviedad, en los puestos técnicos destinados a la toma de decisiones directas (hablamos de entrenadores y asistentes), cargos en donde la pericia y la inteligencia es lo que prima, la presencia femenina era mínima, testimonial, circunstancial.

Poco a poco el muro se ha ido agrietando, el tabú ya no lo es tanto y esas tres mujeres encabezaron un proceso de cambio lento que, a día de hoy, es vanguardia en todo el deporte masculino. De las tres mujeres mencionadas el número se ha incrementado a 11 en apenas dos años (hasta el 2019), un aumento del 267 por ciento que supone un porcentaje estimado del 0.52 por ciento sobre un número de 210 entrenadores y asistentes.

Este incremento se ha producido principalmente en los últimos años, donde diferentes mujeres se han incorporado al equipo técnico de varias franquicias NBA.

Por un lado, Lindsay Gottlieb (Cleveland Cavaliers), la primera mujer procedente de la NCAA que pasa directamente a la NBA; después Niele Ivey (Memphis Grizzlies), ex-asistente en UConn en el equipo femenino; Kara Lawson (Boston Celtics) que ha dado el salto desde la televisión tras trabajar en ESPN siguiendo el camino de Sarah Kustok (Brooklyn Nets); por otro lado encontramos a Natalie Nakase (Los Angeles Clippers), Kristi Tolliver (Wizards), Karen Smack-Umlauf (Bulls), Brittni Donaldson (Toronto Raptors), y Teresa Weatherspoon que se unió a los New Orleans Pelicans para desempeñar funciones de desarrollo de los jugadores.


Lisa Boyer: la pionera

La primera piedra de esta estructura la puso Lisa Boyer, quien se convirtió de manera circunstancial en la primera mujer en formar parte de un staff técnico de un equipo NBA. Casi casual y espontáneo, en los albores de la WNBA, los Cleveland Rockers estaban en pleno auge en aquel 2001 tras haber caído en Finales de Conferencia ante las New York Liberty, con Dan Hughes a los mandos. Una joven franquicia que guardaba una especial relación con sus vecinos, los Cleveland Cavaliers, cuyo dueño, Gordon Gund, lo era también del equipo de WNBA.


Becky Hammon: la esperanza a tiempo completo

El paso más importante en toda esta evolución lo darían, los San Antonio Spurs. Rompieron el tabú de los jugadores extranjeros a comienzos de siglo, siguiendo por los entrenadores asistentes europeos y lo finalizaron con la contratación de la primera asistente a tiempo completo en la historia de la NBA: Becky Hammon.

Rebecca Lynn «Becky» Hammon está considerada como una de las mejores jugadoras de la historia de la WNBA, siendo incluida en un Top-15 en 2011 y en un Top-20 de mejores jugadoras de la liga norteamericana.

Actualmente es continua como entrenadora asistente de los San Antonio Spurs de la NBA.

Dee Kantner y Violet Palmer dejaron una huella en el arbitraje de la NBA cuando todo parecía una utopía.

Una blanca y otra de color, las dos accedieron en 1997 al equipo de árbitros estables de la NBA para los 82 partidos de la temporada regular. Pioneras del arbitraje femenino en involucrarse a un deporte masculino.


La enérgica Kantner venía de ocupar el cargo como supervisora oficial de la WNBA y arrastraba una trayectoria muy marcada en el baloncesto universitario de la NCAA femenina. Esa primera incursión en la NBA se dio por finalizada en la temporada 2001-2002.


Por su parte, Palmer marcó presente y futuro en distintas facetas de su vida. Se convirtió en la primera mujer en retirarse como árbitro de la NBA, a los 52 años, con 18 temporadas y 919 partidos oficiales en la Liga. También se inició en la NCAA, pitando en la división I del baloncesto universitario durante nueve años consecutivos.

En 2006, tras cuatro temporadas en la temporada regular, le tocó afrontar su primera eliminatoria de primera ronda de Playoffs entre los New Jersey Nets e Indiana Pacers. Tres años más tarde, la NBA premió su trabajo y perseverancia con su aparición en las Finales entre Los Ángeles Lakers frente a Orlando Magic en la 2008-2009.


A la lista se le sumarian; Lauren Holtkamp-Sterling, Ashley Moyer-Gleich y Natalie Sago, Dee Kantner y la ultima y sexta referí de tiempo completo en la historia del baloncesto profesional estadounidense Jenna Schroeder (2019).

Estas son mujeres que dejan huella en el baloncesto estadounidense, dominado por los hombres si, pero que se alzan para decir «acá estamos» y derrochan un talento que nada debe envidiarle a los mejores. Sin duda tienen merecido su lugar en las páginas doradas del deporte de las alturas.

Recopilación y redacción: Morales, Joel
Edicción: Villasmil, Henry
Gráficas: web

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