Seguridad vial, un asunto de todos
Cada 10 de junio se celebra el Día Mundial de la Seguridad Vial, el cual es un asunto de todos los que hacen usos de la vía pública, conductores de vehículos, peatones, grandes y pequeños. Está dedicado a promover la educación vial, como una estrategia para reducir los accidentes de tránsito, así como sus gravísimas secuelas, que alcanzan cifras dramáticas.
Maracaibo, Zulia, Venezuela, 10 de junio de 2020 (ND58).- La fecha elegida se debe a un curioso suceso de la vida británica: el «cambio de mano». En Gran Bretaña regía la norma que ordenaba el sentido del tránsito por la mano izquierda. Pero el 10 de junio de 1945 se decretó el sentido del tránsito por la derecha, tal como es norma generalizada en la mayor parte del mundo.
El 2020 es el año final del «Decenio de Acción para la Seguridad Vial» (2011-2020), período proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 2009, con el objetivo de estabilizar y, posteriormente, reducir las cifras previstas de víctimas mortales en accidentes de tránsito en todo el mundo aumentando las actividades en los planos nacional, regional y mundial.
La «placa» amarilla es el símbolo mundial de la seguridad vial y la imagen básica del Decenio de Acción, sirve para identificar las iniciativas que se llevan a cabo en su marco. Para promoverlo se invitó a los grupos que celebraron la puesta en marcha del Decenio a utilizarlo con el siguiente eslogan: «Llévalo. Cree. Actúa».
El respeto a la Ley Vial
La señalización vial responde a la necesidad de organizar y brindar seguridad en caminos, calles, pistas o carreteras. La vida y la integridad de quienes transitan por dichas vías dependen de lo que la señalización indique, de la atención que se le preste y de la responsabilidad de asumir lo que ordenen.
En todo el mundo, cada año mueren 186.300 niños en accidentes de tránsito, lo que supone más de 500 niños por día. Los niños más expuestos a morir en un accidente de tránsito son los que viven en países de ingresos bajos y medianos, en los que se registra el 95% de las defunciones de niños por accidentes de tránsito.
Se trata de lograr un cambio cultural que transforme conductas imprudentes en responsables a la hora de circular. En definitiva, ponerle un freno a las muertes por siniestros viales. El cambio que necesitamos empieza por nosotros mismos. Comprometámonos con la vida.
Redacción: Arismendi, Luis (@arismdniht) | Fuente web
Edición: Villasmil, Henry
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