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Tamunangue Larense: Cultura, danza y tradición

El Tamunangue es una tradición folclórica cultural, propia del estado Lara, fiesta ritual, popular y religiosa que se celebra el 13 de junio en honor a San Antonio de Padua, que según criterios de algunos autores, es producto de tres culturas: la indígena americana, la blanca española y la negra africana.

Maracaibo, Zulia, Venezuela, 13 de junio de 2020 (ND58).- Está conformado por danzas que por lo general es muy similar a una especie de coreografía ejecutada por dos personas. En dicha pieza cultural se conjuga el teatro, el baile y música para expresar la creación popular.

Es importante señalar que para bailar el Tamunangue las mujeres deben tener faldas, ya que se considera una ofensa al santo bailar en pantalones y no se permite. Al final del Tamunangue se canta la «Salve» se reza y se da gracias a San Antonio.

También llamado «Sones de Negros» que celebra el pueblo, como pago de una promesa, por favores recibidos o como homenaje póstumo a tamunangueros fallecidos creyentes que así lo hayan solicitado antes de su muerte.

Muestra la huella afrovenezolana en algunos vocablos del coro y mediante la presencia del tambor cilíndrico parche clavado.

Para tocar el tambor de parche clavado, el ejecutante se sienta a caballo sobre el instrumento, echado en el suelo, y es acompañado por uno o dos ejecutantes más que, agachados, percuten con palos el cuerpo del tambor.

Este baile consta de siete sones distintos: «la bella», «la juruminga», «el yiyivamos», «el poco a poco», «la perrendenga», «el galerón» y «el seis figureao». Conozcamos a detalle cada son:

El yiyivamos: Este son, los bailadores realizan con pantomimas las órdenes que le imparten los cantores. Dichas órdenes orientan al hombre sobre el galanteo con la mujer.

La bella: Es una danza alegre y vivaz; la pareja baila libremente, sin hacer caso a las coplas de los músicos.

La juruminga: En la interpretación de esta pieza se atienden de nuevos las instrucciones que improvisan los cantores, relacionándose con las actividades de trabajo propias de cada uno, correspondiéndole a un solista cantar las expresiones de la Juruminga, contestando el coro «Tumberá».

El poco a poco: Es el de mayor riqueza teatral por la mímica que desarrollan los participantes al representar los dos temas: los Calambres y el Caballito, en los calambres se inicia la danza bailando «poco a poco», paseando en permanente juego de miradas y movimientos.

La Perrendenga: Lo distintivo en esta danza es el juego de varas entre hombre y mujer. Las coplas son dirigidas por uno de los cantores siendo coreado el estribillo.

El galerón: Este son tiene mayor parecido coreográfico con nuestro baile nacional el Joropo, ya que se baila alternando parejas simultanéame en contrapunteo las parejas bailan «valseando», sueltos, corrío, agachados, dando vueltas, zapateando y encapillado.

El seis figureao: Con este baile se cierra la serie del Tamunangue y según algunos Folcloristas, es la más rica de las piezas desde el punto de vista musical y coreográfico.

El pan de San Antonio como caridad

En cuanto a la celebración en honor a este Santo, hay una tradición que no pasa desapercibida y es la repartición del tradicional «Pan de San Antonio».

Se dice que el origen de este rito se le concede a uno de los milagros del Santo, quien tuvo como protagonista a un niño de 20 meses que se ahogó en un poso de agua, la madre de la criatura en medio de su desesperación invoco la ayuda al santo prometiéndole que si obtenía su gracia ella daría a los pobres la cantidad de pan correspondiente al peso del niño,

Y milagrosamente el pequeño volvió a la vida.

Desde entonces, se ha mantiene la tradición de los feligreses bendecir el pan en misa y luego repartirlo, como la intención de ayudar a los pobres, en agradecimiento al Santo por favores concebidos y para que perdure la prosperidad.

Redacción: Arismendi, Luis (@arismendiht) | Fuente: web
Edición: Villasmil, Henry
Gráfica: web

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