Reportajes Especiales

Venezolano en Perú: «La pandemia me reseteó mi migración a Chile»

OIM entrega ayudas a los venezolanos que viven en Perú. Crédito: OIM

Perú cumple este sábado 90 días en cuarentena total, situación que truncó y pausó los planes de muchos. Hoy te contamos la historia del zuliano Enrique Martínez, quien se mudaría a Chile el 1 de abril.

Perú, 13 de junio de 2020 (ND58).- La pandemia y las medidas que cada país tomó para garantizarle la salud a sus habitantes truncaron muchos proyectos, sueños y metas; o quedaron en expectativa a la espera de que las condiciones se den nuevamente para continuar.

Perú fue uno de los primeros países en Suramérica en imponer un aislamiento obligatorio, cierre de fronteras y paralización total de actividades; sin embargo, esto no ha impedido que hasta hoy sábado, cuando han pasado 90 días de esas medidas, se sitúe como en el puesto 10 de los países con mayor cantidad de contagios.

Registra 220.749 infectados con COVID-19 y 6.308 fallecidos a causa del virus SARS-CoV-2.

Todos se han visto afectados por este virus, de forma directa o indirecta. Por supuesto, los venezolanos en el exterior no han sido la excepción.

Hoy te contaremos la historia de Enrique Martínez, un ingeniero zuliano, quien nos narra cómo pausó su migración a raíz de la enfermedad. Esta vez, no era de Venezuela hacia Perú. Su nuevo horizonte, Chile.

«Teníamos todo listo. El 1 de abril pisaríamos el suelo de Santiago de Chile mi esposa, mi hijo y yo. Estábamos muy emocionados porque, por fin, podíamos irnos. El año pasado vendimos todas las cosas y, en junio, faltando una semana para el viaje empezaron a exigirnos visa los venezolanos. Nos quedamos. Volver a hacer una vida en Perú resultó duro; aunque nos fue mejor que el año y medio que ya teníamos en Lima.

El aeropuerto Internacional Jorge Chávez se mantendrá cerrado durante todo el período de aislamiento. Crédito: Andina.

Solicitamos la Visa de Responsabilidad Democrática. Esa era nuestra esperanza. Después de siete meses de espera, nos aprobaron la visa. ¡Gracias a Dios!. Vendimos todo de nuevo, sacamos al niño del colegio público. Metimos sus papeles en la Ugel (Zona educativa) para que los legalizaran y luego apostillarlos. Como nos los entregarían para el 30 de marzo, fijamos fecha de viaje para el 1 de abril.

Pero los caminos de Dios no son como uno espera. Las noticias sobre el nuevo coronavirus cada vez se acercaban más a nosotros. Perú registró tuvo su primer caso el 6 de marzo y 10 días después impuso una cuarentena total. Todo esto ha sido como una película que jamás piensas que vas a vivir.

Mi esposa y yo teníamos miedo de que se repitiera la historia de junio, por eso no había renunciado a mi trabajo y los pasajes los compraríamos una semana antes del viaje. ¡Menos mal. Dios sabe por qué hace las cosas!.

Seguí trabajando en un hospital que ha sido transformado para atender solo a pacientes con COVID-19. Eso es lo que nos ha salvado para cumplir con el arriendo, los servicios y la comida. Aunque también debo admitir que el señor peruano que nos alquiló, es una maravillosa persona. Su familia nos ha tendido la mano desde que llegamos en el 2018.

Contamos con la bendición de Dios de que la directora del colegio aceptó de nuevo a mi chamo. Eso nos preocupaba muchísimo. Tenemos la suerte que muchos venezolanos no tienen en Perú, porque aquí todos vivimos una película de horror que contar. Unas más crueles que otras.

Si antes habían muchos venezolanos pasando hambre, ahora es peor. ¡Imagínate en el punto en el que estamos que muchos se han regresado a Venezuela donde no hay nada, porque prefieren morir de hambre con su familia en su hogar, que en un país donde la xenofobia es el pan de cada día!.

Ahorita hay muchos que no tienen nada que comer y sufren de frío por la llegada del invierno, y ves cómo los millones de dólares que organismos han dado a los migrantes venezolanos se diluyen en los bolsillos de otros.

Los grupos de ayuda por Whatsapp ha crecido como mata de auyama. Pero yo creo que solo sirven para crear listados que usan solo a su favor los que mueven el dinero que nos han donado. Aunque también debo decir que Acnur, OIM y algunas ONG están aportado a nuestra comunidad migrante.

La informalidad, la logística para abastecerse y la aglomeración en mercados y bancos han situado a Perú en el puesto 10 de los países con mayor casos de COVID-19, según BBC Mundo. Crédito: Diario Gestión.

Los venezolanos nos ayudamos entre nosotros, también hay peruanos que tienden la mano. Pero es rudo cuando ves a familias enteras que han sido desalojadas y tú no puedes hacer nada porque no tienen qué ofrecer. Tú estás en modo sobreviviencia.

Aquí ves como en muchas partes niegan la atención por ser venezolano. Hay videos virales donde puedes ver que no nos dan mascarillas, como si la enfermedad distinguiera nacionalidad. En este país el 75 % del empleo es informal.

Muchos paisanos trabajaban por un pago diario, si tienen la dicha de que le paguen, porque sobran los patronos que después de que te explotan se hacen los locos, inventan excusas y no te dan ni un Sol (moneda peruana). Ahora con esta pandemia la cosa se pone aún más fea.

Yo, por ahora, sigo trabajando entre enfermos. No pienso mucho en el futuro. Esta pandemia cambió todo, reseteó todo, hasta mis planes de migrar. No sabemos qué pasará. Muchos nos dicen que Chile está peor, pero yo les digo: ¿Y qué país de Suramérica quedará bien después de esto?

Esperamos por noticias del Consulado chileno en Lima y de cuándo abrirán las fronteras ambos países. Ya después de eso evaluaremos los pro y contra.

Solo nos toca ser agradecidos con Dios por tener salud y trabajo en medio de esta calamidad».

Redacción: Marian Chávez Castro / Corresponsal en Perú
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: varios

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