Apagones en Zulia: maracaiberos protestan en casa del gobernador
Habitantes de Maracaibo exigen soluciones ante los prolongados cortes eléctricos y la falta de transformadores en sus comunidades.
Maracaibo, Zulia, Venezuela, 28 de agosto de 2026 (ND58).- La noche de este jueves, ciudadanos de Maracaibo protestaron frente a la residencia oficial del gobernador del estado Zulia, Luis Caldera, para reclamar acciones inmediatas ante la crisis energética.
Los manifestantes denunciaron racionamientos diarios y señalaron la evidente disparidad entre sus vecindarios a oscuras y la vivienda gubernamental iluminada.
Indignación ante la crisis eléctrica en Maracaibo
El descontento ciudadano se hizo sentir en las inmediaciones del recinto oficial, donde los asistentes corearon consignas como «Que salga Caldera, aquí estamos afuera» y «Queremos luz, queremos luz».
La manifestación pacífica buscó visibilizar el hartazgo de una población sometida a un racionamiento constante que paraliza la dinámica local.
Varios de los presentes expresaron su frustración al comparar la realidad de sus hogares con los privilegios de la autoridad.
Un joven lamentó que en su sector el servicio se interrumpe durante ocho horas diarias, mientras que la casa del gobernador jamás padece las fallas.
«Y aquí es la única casa donde hay luz siempre; no puede ser, hermano», afirmó el ciudadano afectado.
Otro vecino respaldó esta postura al recordar que «esta es la única casa en la ciudad que siempre tiene luz» y que, como contribuyente, exige una explicación oficial.
Comunidades vulnerables y cobros excesivos
El drama se agudiza drásticamente en aquellos sectores que enfrentan averías severas en los equipos de distribución.
Una ciudadana denunció que su comunidad lleva dieciséis días sin electricidad y que se les exige un pago de cuatro mil dólares para instalar un transformador nuevo.
«¿De dónde nosotros vamos a tener para poner un transformador?», cuestionó la mujer con evidente preocupación.
Además, exhortó a las autoridades a considerar la precaria salud de los adultos mayores y las personas encamadas, lamentando que «nadie piensa en eso y nadie da solución a eso».
El contraste que genera descontento ciudadano
La constante iluminación del inmueble oficial se ha convertido en el símbolo de una profunda brecha entre los gobernantes y la realidad que padece la ciudadanía.
Estas asimetrías exacerban el ánimo de los habitantes que deben lidiar diariamente con las inclemencias del clima tropical sin refrigeración ni descanso adecuado.
Ante esta situación, un estudiante que retorna agotado a su casa a oscuras después de su jornada resumió el sentir general. Con una mezcla de indignación e ironía, se acercó a la sede del gobierno regional y sentenció: «Vine a ver si me sacan una extensión».
Sala de redacción ND58 | Fuente: Monitoreamos.com
Edición: Villasmil, Henry
Gráficas: Captura de pantalla

