#EnProgresivo | ¡Alerta! Tu hijo no está aburrido puede estar deprimido

El suicidio es la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que cada año se suicidan cerca de 800.000 personas, mientras un 90% de los afectados por depresión no reciben tratamiento.

Caracas, DC, Venezuela, 03.04.21 (ND58).- El Psicólogo Abel Saraiba coordinador adjunto de la organización venezolana Cecodap, en entrevista con En Progresivo confirma que el suicidio y la depresión son problemas de escala mundial. En el caso de Venezuela el problema tiene mayor magnitud ante la ausencia de políticas en materia de salud mental, sobre todo en lo que se vincula con los niños y adolescentes.

«En Venezuela estamos viendo un incremento en el deterioro de la salud mental de niños y adolescentes, de hecho hay un aumento en nuestro servicio de atención psicológica. Nos encontramos que casi el 40 % de nuestros pacientes presentan alteración del estado de ánimo, es decir, cuadros que están relacionados con la ansiedad y la depresión y de los cuales cerca de un 23 % de ellos presenta algún tipo riesgo suicida», detalla Saraiba.

El 90 % de las personas con depresión no recibe tratamiento según datos de la OMS y esto tiene que ver con un estigma asociados a los trastornos y enfermedades de la salud mental. Las personas piensan que al verse afectados en su salud mental serán discriminados «la gente no quiere ser percibida como un loco», comenta el coordinador adjunto de Cecodap una organización venezolana dedicada a la defensa y promoción de los derechos de los niños y adolescentes.

Atento tu hijo no está aburrido puede estar deprimido

La depresión en niños y adolescentes es un fenómeno que muchas veces pasa inadvertido, porque si bien comparte algunas señales con los adultos, hay otras que son distintas. Entre los cambios más notables se encuentran; estado de ánimo triste, tendencia a una mayor inhibición, presencia de llano fácil, dificultad para dormir. Pueden aparecer comportamientos regresivos como chuparse el dedo y hacerse pipí la cama.

El psicólogo Abel Saraiba autor del espacio «Fuera de consulta», advierte que «no siempre en el caso de la depresión ésta se manifiesta a través de un estado de ánimo triste, sino que en niños puede expresarse como rabia, irritabilidad, problemas en el comportamiento. En la medida en que crecen los niños, ya hacia la adolescencia, vamos a ver con mayor frecuencia la presencia de autolesiones, que nos señala un riesgo mayor en algunos de ellos y pueden aparecer tanto en niños como adolescentes pensamientos recurrentes sobre la muerte, inclusive el deseo de acabar con la propia vida».

Existen otras señales que deben llamar nuestra atención como cambios en el rendimiento escolar, dificultad para concentrarse, resistencia a bañarse, cortarse el cabello, más allá de lo que podría considerarse moderadamente esperable en un niño o en un adolescente en términos regulares.

Una señal de significativa importancia según apunta Saraiba, es si el niño o niña deja de jugar. «Generalmente los papás prefieren entre comillas a un niño que se quede quieto, pero el juego es una de las cosas más importantes de las que hacen los niños y además es uno de los recursos a través de los cuales procesan su realidad. Cuando el niño deja de jugar esta tiene que ser una señal que nos llame poderosamente la atención, porque quiere decir que de alguna manera su capacidad de procesar lo que le está pasando está afectada».

Qué hacer si sospecho que mi hijo está deprimido

Una vez que hemos detectado las señales descritas, se debe explorar el entorno del niño qué está pasando, cuáles son los cambios que han ocurrido, cuál es la situación, determinar si existe algún tipo de riesgo vital donde identifiquemos si hay pensamientos sobre la muerte o pensamientos que implican algún grado suicida.

Dependiendo de las características de lo que está ocurriendo, se debe acudir a un psicólogo o a un psiquiatra. Abel Saraiba aclara que el hecho de que asistamos a un psicólogo o a un psiquiatra no está necesariamente asociado a la medicación «la medicación está reservada para casos que estrictamente lo ameritan y no debe representar un temor».

Agrega que «muchas familias se preocupan por el tema de la medicación y esto genera ansiedad. Hay que tener presente que en algunos casos la depresión puede indicar desajustes bioquímicos en el organismo de nuestros hijos y la manera más eficaz de revertirlos es través de la medicación, sobre todo en aquello casos donde hay un riesgo vital importante y necesitamos garantizar la integridad para poder conducir procesos terapéuticos».

Cecodap realizó recientemente un estudio hemerográfico sobre el suicidio en Venezuela logrando contabilizar al menos una veintena de casos en 2020. «Sabemos al día de hoy que el suicidio es una problemática que está en alza y que debe llamar nuestra atención», considera el experto.

«Es una situación muy dura la que vive el país puesto que no hay una política de salud mental, una política pública y mucho menos una política de salud para niños y adolescentes. Las familias están sobrecargadas por una situación de emergencia sanitaria compleja, aunado a los efectos de la pandemia y por supuesto que todo esto hace una situación muy cuesta arriba», apunta el psicólogo venezolano.

Vamos a terapia

El psicólogo Abel Saraiba recomienda que al tomarse la decisión de llevar al niño o adolescente a terapia ésta sea manejada inteligentemente. «Si manejamos la información como un castigo, te vamos a llevar donde el loquero o este tipo de mensajes puede que el niño o el adolescente se resista. Es muy importante que el niño o el adolescente esté dispuesto a participar de un proceso terapéutico, de lo contrario vamos a encontrar que es sumamente cuesta arriba poder llevar adelante el proceso».

Una vez que hemos identificamos cambios en el estado de ánimo, en el patrón de sueño, de alimentación o si existe un patrón persistentemente triste no debemos dudar en buscar ayuda profesional, es la persona capacitada y especializada para evitar que un estado depresivo devenga en una situación lamentable. «No debemos subestimar el riesgo que representa una alteración de la salud mental, está totalmente contraindicada la terapia de choque cuando el niño nos dice que quiere acabar con su vida y le decimos ahí está la ventana esto es algo que debemos evitar a toda costa», alerta Saraiba.

El coordinador de Cecodap señala que «el suicidio es algo que debemos tomar en serio, a veces los padres nos dicen que lo que quiere el niño o adolescente es llamar la atención, bueno pensemos en qué condiciones se está dando la comunicación como familia si la forma de llamar la atención de nuestro hijo es a través de este tipo de comportamientos».

¿La lectura ayudaría en un estado depresivo?

Un reporte de la Agencia de Lectura, una organización del Reino Unido, señala que leer ayudaría a combatir la depresión y a generar empatía entre las personas.

Sobre este tema Abel Saraiba señala que la lectura puede ser un ejercicio sumamente interesante «me parece bien bonito establecer esa relación protectora que puede tener la lectura pero, siempre hay que conectar  la lectura con un proceso lúdico, con un proceso placentero y voluntario. Porque el problema es que nuestros espacios y sobre todo nuestros contextos latinoamericanos populares, a veces se asocia la lectura con un castigo. Entonces si vemos a nuestro hijo triste y deprimido lo obligamos a leer pues vamos a encontrar allí un efecto desfavorable».

Explica Saraiba que la lectura nos ofrece la posibilidad de contactar con historias distintas a la nuestra, con realidades, sentimientos, personajes con los que nos podemos identificar, nos proporciona ideas, el placer de recrear nuestra imaginación y sobre todo puede ser una herramienta muy útil para romper con esa visión de túnel que se da cuando hay un estado depresivo donde pareciera que no hay salida a lo que se está viviendo.

«La literatura nos lleva a explorar, matices, aristas, salidas por supuesto que hay que hacer una buena curaduría de lo que va a leer de lo que le podemos ofrecer a nuestros hijos como una estrategia».

Para Saraiba en una biblioteca ocurre lo que en un espacio terapéutico. «Ese lugar de curación para el alma y yo quiero hacer esa analogía entre la lectura y la terapia puesto que lo que hacemos en la terapia es releer la historia, donde los protagonistas somos nosotros vamos a releer, a escribir y reemplazar nuestra propia historia familiar, nuestra propia historia de vida, vamos a mirar con otros ojos lo que estamos viviendo».

En este sentido,  la lectura puede ser una herramienta útil siempre y cuando se acceda de forma voluntaria. «No podemos imponer la cultura, no podemos imponer este tipo de herramientas hay que irlo haciendo como proceso de descubrimiento. Es muy importante entender que si hay realmente una depresión instaurada es posible que nuestros hijos tengan poca energía y puedan pensar que lo que le estamos ofreciendo en nada les va a ayudar hay que tener paciencia e ir planteando las alternativas de forma progresiva».

Cómo cultivar la salud mental de los niños

Poner en palabras nuestros sentimientos, establecer rutinas que nos ayuden a entender y reestructurar la realidad y desarrollar una profunda capacidad de respetar los sentimientos de otros, en este caso, no solo los nuestros como adultos sino lo de los niños ya adolescentes es un paso a favor de la salud mental.

«Cada vez es más importante reconocer y dar espacios para que los niños puedan expresarse, puedan abordar lo que les pasa, cómo se sienten y en ese sentido que podamos nosotros abrir lugar para esto. Mientras un niño o adolescente pueda hablar de lo que le pasa tenemos una mayor probabilidad de protegerle en su salud mental», recomienda Abel Saraiba.

Agrega que es fundamental entender que mente y cuerpo están conectados, que la estimulación física es muy importante, así como establecer dinámicas lúdicas como familia. «Es muy importante el tiempo de calidad, tener espacios para encontrarnos porque el tiempo que invertimos en salud mental es un tiempo que retoña en crecimiento en bienestar».

Entrevista y redacción:  Ávila, Yeimy/@Enprogresivo
Edición y pódcast: Villasmil, Henry
Gráficas: Archivo

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